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“Sentí un bloqueo tan grande que no podía hacer ni decir nada”

Domingo, 3 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:12h

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Croquis del portal donde ocurrieron los hechos, en el número 5 de la calle Paulino Caballero. En la Zona E, que se ve en el mapa a la izquierda, fue donde se consumó la agresión.

Croquis del portal donde ocurrieron los hechos, en el número 5 de la calle Paulino Caballero. En la Zona E, que se ve en el mapa a la izquierda, fue donde se consumó la agresión.

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  • Croquis del portal donde ocurrieron los hechos, en el número 5 de la calle Paulino Caballero. En la Zona E, que se ve en el mapa a la izquierda, fue donde se consumó la agresión.

ABOGADO DEFENSOR AGUSTÍN

MARTÍNEZ BECERRA (defiende a Prenda, Boza y Escudero)

Cuando usted estaba en el banco acuden varios policías y les narra los hechos. Nos quedan una serie de dudas al respecto. ¿Estuvo bailando con los acusados en la plaza?

-No, estuve sentada en el banco.

¿No dice la verdad el policía que indicó que estaba bailando y luego les dijo que se quería ir al coche?

-Estuve bailando con otra gente, no con ellos.

¿Le dijo al agente que empezó a gritar?

-No, yo no grité.

¿Se despertó desnuda?

-No, no me dormí.

¿No le dijo al agente que se había despertado desnuda y sola?

-No estaba dormida, estaba con los leggins bajados y el sujetador suelto.

Denunció en Policía Municipal y le preguntaron si quería abogado o psicólogo. ¿Usted qué dijo?

-Al psicólogo que no y el abogado lo pedí luego, pero entonces creo recordar que no.

Dijo que en el camino al portal le empezaban a molestar y sitúa esa molestia en la avenida Carlos III en dirección a los Caídos, cuando gira.

-Dije eso pensando que era mi recorrido, pero yo creía que iba por ahí y la Policía trataba de explicarme cuál era el camino o la calle.

Cuando llega al banco, ¿no se presentaron, no se identificó?

-No, había un chico sentado, me senté y me dijo menudas fiestas los sanfermines.

¿A usted le preguntaron su nombre?

-No.

En la página 19 declara que empezó a hablar y le preguntó qué hacía en sanfermines, cómo se llamaba y de dónde era. Entonces, ¿esto se lo inventó la Policía?

-Puede ser que me preguntara mi nombre, pero la conversación iba sobre “menudas fiestas los sanfermines”. “Sí ya ves”, le respondí. “De dónde eres”, me preguntó. Le dije de Madrid. Y a ver qué hacía aquí, le dije que venía con un amigo y que dormía en el coche, y él me dijo que también. Y no recuerdo haberle dicho mi nombre.

¿Y puede que le dijeran el suyo?

-No creo, no sé en ningún momento sus nombres.

Hablaron de fútbol, fiestas y ¿algo más?

-De tatuajes, fútbol y fiestas.

¿Ninguno le hizo un comentario en tono picante, sugerente o insinuante?

-No lo recuerdo, la verdad, no.

¿No recuerda que uno le dijo que era ‘cinturón negro comiendo coños’?

-No lo recuerdo, lo siento.

A partir de ahí, en un momento indica que se quiere marchar al coche. ¿Conoce Pamplona?

-No.

¿Sabía dónde tenía el coche?

-Sí, porque aparqué ahí, el recorrido que hice fue del coche a la plaza para comprar sangría y habíamos vueltos a bajar y subir a la plaza. Y si no lo encontraba, tenía el móvil para poderlo encontrar.

Ese recorrido ya lo había hecho, pero ¿lo repitió por la noche?

-Creía que sí, recuerdo una calle muy ancha y luego a la izquierda.

¿Cómo explica que aparezca en las imágenes que cruza la calle del Monumento al Encierro y vaya por Paulino Caballero?

-Para mí el recorrido fue recto y a la izquierda, pero puede ser que el que yo creía no fuera ese recorrido, porque no conozco Pamplona e igual que eso, no recuerdo otras cosas.

¿Puede indicar en qué momento la empiezan a molestar, en el espacio temporal cuándo se produjo?

-Vuelvo a repetir que yo, en mi cabeza, decido tirar a la izquierda porque me empezaban a molestar sus actitudes. Cuando digo girar a la izquierda, es lo que en el trayecto es cruzar la avenida grande (Roncesvalles).

Cuando cruza la calle del Monumento, ¿por qué no dobló hacia esa calle que es más iluminada y con más tránsito si se sentía acosada?

-Decidí ir a la izquierda, pero yo creía que me estaba yendo hacia el coche y alejándome de ellos.

¿Ellos entraron en el ‘hall’ del hotel y permaneció fuera fumando?

-No era un hallcomo tal, subieron unas escaleras y había alguien de seguridad. Los que iban delante ya estaban hablando con él y yo iba atrás. No es que entren en un hotel, atraviesen una puerta y lleguen a un hall,sino que es en la misma puerta donde hay un hombre y le preguntan algo. Cuando llegué estaban diciendo un numero y un nombre.

¿No escuchó que querían una habitación para follar?

-No me sorprendió que buscaran una habitación, porque dormir cuatro en el coche lo veía muy incómodo. Pensaba que querían una habitación para descansar.

En algún momento, ¿le dijeron si podía subir con ellos, descansar independientemente de practicar sexo o no?

-No me dijeron nada, la verdad.

Cuando llega a Paulino Caballero, ¿quién le adelanta corriendo?

No me adelanta corriendo, va andando un poco más rápido que yo y me adelanta. Es el que estaba sentado en el banco al lado al principio.

¿Qué es lo que hizo?

-Se acercó al portal y había una chica timbrando y creo que se puso a hablar con ella.

¿No le sorprendió eso?

-No, porque igual que se habían puesto a hablar conmigo, igual con la chavala. Yo le vi pero al momento estaba dándome un beso con otro.

¿No es más cierto que usted estaba escondida con el resto del grupo en el parking del portal número 3?

-Estaba pegada a la pared porque me estaba besando con un chico, pero no puedo decir dónde estaba el resto, supongo que estaban ahí también pero no sé si pegados a la pared escondiéndose o no.

¿Estaba dentro del perímetro del portal 5 de la calle?

-No, estábamos en una pared apoyados, pero en la parte izquierda, si vas por la parte derecha o central de la calle se nos veía, pero repito que yo no sé si el resto estaban escondidos o no porque me estaba dando un beso con uno. No lo sé.

En el momento en el cual uno se asoma de dentro del portal, ¿qué dice?

-Vamos, vamos.

Usted lo escucha y ¿pega un grito, cómo se articula ese momento?

-Oigo un vamos, vamos, es cuando me estoy dando un beso con uno de ellos. Me había acercado hacia él agarrándome la mano, no digo que fuerte ni nada de eso, y me seguía dando la mano, tiró de mí hacia él y otro chico, con el que había hablado por el camino y llevaba un reloj de esfera grande, son los dos que me llevaron de las muñecas.

¿La llevaron de las muñecas en ese recorrido?

-Desde el sitio en el que estábamos hasta el portal.

¿Usted se intentó resistir, intentó en ese momento gritar…?

-Me sorprendió mucho la forma en la que me cogieron, pero lo que he dicho antes no me imaginaba que sucediera lo que pasó, yo sinceramente pensaba que íbamos al portal para fumarse un porro hablando un poco mal, es lo que pensaba que iba a pasar. Me sorprendió la brusquedad.

¿Hablaron ustedes de droga a lo largo del camino?

-No.

¿No es más cierto que usted estaba esperando a que pudiera franquear el portal para entrar usted con ellos para mantener relaciones?

-No, repito, estaba allí parada porque me estaba dando un beso con uno.

¿Podría usted explicar al tribunal cómo es posible que alguien que se siente molesta a lo largo del camino, intimidada por esas personas, que incluso decide cambiar el rumbo, detiene el mismo, espera a que uno acceda al portal y se besa con uno de ellos?

-Es que yo no espero a que uno de ellos acceda al portal, repito que el chico del banco de mi lado me adelanta, se pone a hablar con la chica que estaba timbrando, y ya llega el punto en el que llego a la altura del resto y uno de ellos se acerca y me da un beso. No estoy en ningún momento esperando, estoy dando un beso.

¿No le preguntó qué hace este, adónde va, qué pretende, no le sorprendió lo que hizo, que desapareciera?

-No sabía que había desaparecido, no me estaba fijando en más. Le vi con la chica del portal y ya no me fijé porque me estaba dando un beso.

¿No es más cierto que estaban premanteniendo relaciones esperando a franquear el portal?

-No.

Desde el momento en el que usted escucha el “vamos, vamos”, ¿la arrastran, cómo la llevan, tirando de usted, simplemente la dirigen?

-Vuelvo a repetir estaba con este chico y como me tenía agarrada de la mano, no me la suelta. Me da un beso, seguimos de la mano. Entonces, él y el otro me dirigieron hacia el portal.

¿Intentó soltarse o iba de la mano?

-La cosa es que yo no pensaba que iba a ocurrir lo que ocurrió y sí que me sorprendió la forma en la que me agarraron. Tampoco grité porque es que no sabía que iba a pasar esto, por ejemplo.

Una vez que accede al portal ha descrito bastante bien que hay un cristal traslúcido y una puerta. ¿Cómo franquea usted la puerta, también arrastrada?

-Yo recuerdo que había alguien delante de mí andando y supongo que la puerta estaría abierta, digo yo, no recuerdo haber abierto esa puerta.

¿Lo que pretendo decir es si ahí iba arrastrada por el resto o ya usted iba entrando a fumarse un porro como ha dicho antes?

-Iba agarrada por ellos para entrar al portal, una vez dentro la puerta interior está abierta y no sé decir si iba agarrada o no.

¿Ahí ya le habían tapado la boca?

-La cosa es que cuando me introdujeron en el portal me dijeron calla y me hicieron así (se lleva la mano a la boca).

¿Y por qué le dijeron que se callara, iba usted a gritar o a hacer algo?

-No, yo iba hablando normal.

Pero hablando normal ¿qué significa, qué conversación había en ese momento, algo de adónde vamos o qué vais a hacer?

-No sé de qué íbamos hablando pero me dijeron calla.

¿No es más cierto que usted misma fue la que dijo vamos para dentro y a callar para tener relaciones?

-No.

Ahora vamos a hablar de una zona muy angosta, la de la puerta y la escalera, si la recuerda. ¿Cómo subió los tres o cuatro escalones que hay? ¿Empujada, agarrada por las manos, o por su voluntad?

-No sé decir si me empujaron, si me arrastraron, no lo sé decir, no le puedo precisar cómo.

Cuando usted iba en ese camino, ¿iba con una imposibilidad material para moverse o tenía alguna posibilidad de hacerlo?

-No lo recuerdo, no sé cuánto era de ancho. Recuerdo que la puerta estaba abierta, pero no sé si me estaban ellos agarrando de los brazos por delante, es que no lo recuerdo.

Igualmente hay que subir otros tres peldaños para llegar al cubículo, al rellano de los hechos, y hay una escalera al otro lado. ¿Usted ahí toma voluntariamente el camino para llegar al cubículo o la están arrastrando y tiene la boca tapada?

-No le puedo decir si había alguien abriéndola o sujetándola, yo sé que no la abrí. Me acuerdo de la puerta, pero no me acuerdo de abrirla yo.

Cuando la traspasa, ¿lo hace voluntariamente o tirada de una persona, de dos, o en orden tras ellos?

-Es una zona muy estrecha, como ha dicho, y yo no recuerdo que tiraran de mí en ese momento. Sí que recuerdo que tiraron de mí para entrar, pero no en esa zona.

Ahí, desde que usted entra por la puerta, tiene la boca tapada.

-Es cuando me dicen silencio y me dicen así (pidiendo silencio con el dedo en los labios) y así (se lleva la mano a la boca).

¿Pero no le sorprende que le pidan ese silencio, no hace algo, no dice adónde vamos?

-A mí me sorprende, yo pensaba que íbamos a entrar ahí. Me sorprende la forma de entrar, el silencio y tal, pero no pensaba que iba a ocurrir algo malo.

¿Por lo tanto entiendo que la fuerza usada no fue excesiva, fue leve?

-Eso también lo he dicho. No me agarraron con fuerza. El chico con el que estaba besándome me estaba dando la mano, entonces tampoco me hizo daño por así decirlo. Tiraron de mí para entrar, pero no con violencia.

¿Esa escalera interior la sube usted de manera individual sin que nadie la agarre ni tire?

-Sí.

¿No pregunta usted adónde va?

-Es lo que le digo, me sorprende la forma, la brusquedad con la que me meten en el portal y el silencio, pero pensaba que íbamos a fumar un porro. No pensaba que iba a ocurrir lo que pasó.

¿Pero siguió voluntariamente andando sin preguntar?

-Sí, yo tenía delante a un chico y detrás también a otros, entonces por mucho que fuera o no voluntario, me chocaba con ellos.

Pero usted no se resistió ni intentó huir.

-No.

En el rellano hay una escalera que tira hacia un lado y hay que hacer una curva para llegar y subir otros tres peldaños. ¿Intentó usted girar hacia la escalera y salir huyendo ante la posibilidad de una situación de peligro?

-No, no intenté girarme, es que no sabía ni que estaban ahí las escaleras, no recuerdo la zona.

¿Subieron con la luz encendida o apagada? ¿Lo recuerda?

Cuando entré en el portal estaba la luz encendida.

¿Alguien le bloqueó el camino para intentar huir a un lado u otro?

-No lo recuerdo.

Vuelve usted a subir esos tres peldaños que acaban en una pared, que sería el final del camino, ¿no se siente ahí ya acosada y pide de nuevo algún tipo de explicación?

-En ese momento, cuando me veo en esa situación y vamos a entrar al cubículo es cuando empiezo a sentir un poco de intimidación porque veo que de ahí ya no puedo salir.

¿Hasta ese momento no había sentido usted intimidación?

-Cuando me meten en el portal con esa brusquedad no sentí miedo ni intimidación. Me sorprendió, al igual que cuando me tapan la boca. Pero no sentí miedo hasta que me vi en la situación en la que no tenía salida.

¿No es más cierto que cuando entran en ese cubículo lo primero que le practican es sexo oral a usted?

-No. Cuando entro en el cubículo, lo que recuerdo es verme rodeada por cuatro chicos, y noto que me quitan la riñonera y el sujetador y el jersey atado a la cintura lo tiran por ahí. Es cuando me agarran de la cara para que le hiciera una felación a uno. Y mientras tanto notaba una presión en la cadera y me bajaban losleggins. A partir de ahí es cuando cierro los ojos.

Cuando usted indica que cerró los ojos ¿qué significa? ¿Que durante los 20 minutos estuvo con los ojos cerrados en todo momento?

-Cerré los ojos porque me sentí muy bloqueada y lo que quería era salir de ahí. Si alguna vez los abría, que fueron tres veces a lo mejor, solo veía tatuajes y piel, no recuerdo nada más.

¿Porque la luz estaba encendida o apagada?

-Recuerdo la luz encendida porque cuando entré al portal estaba encendida y en los momentos en los que abrí los ojos, veía porque había luz y, cuando me estoy vistiendo, también. Para mí estuvo la luz encendida todo el rato.

En ese momento en el que se da cuenta que lo que se pretende es mantener relaciones sexuales, ¿no dice usted nada, no pide alguna explicación?

-Es que me sentía muy intimidada y en ese momento me someto a ellos porque me quedé bloqueada. No supe cómo reaccionar.

En ese momento en el que se sintió intimidada, ¿no se puso a decirles pero qué hacéis? ¿No intentó hablar, gritar, hacer nada?

-No, porque me quedé bloqueada y lo que hice fue someterme para que todo pasara cuanto antes.

¿No es más cierto que en lugar de quedarse bloqueada comenzaron unas relaciones consentidas?

-No.

¿Le insultaron en algún momento?

-Que yo recuerde no, solo recuerdo alguna risa y quillo quillo me toca a mí, no recuerdo insultos.

¿La amenazaron en algún momento si no accedía a las relaciones?

-No.

¿En ese momento se encontraba usted excitada?

-No, me acababa de dar un beso con un chico pero no tanto como para estar excitada.

¿En las relaciones que mantuvieron usted sintió dolor?

-No lo recuerdo. Es que no recuerdo nada de las relaciones, no puedo precisar lo que hice.

Cuando estaban manteniendo relaciones ¿no tomó iniciativa en ningún momento?

-No recuerdo las relaciones sexuales que ocurrieron, simplemente me sometí. Si ocurrió o hice algo no quiero llamarlo instintivo, pero no fue a posta, solo intentaba que eso pasara.

Le obligaron a hacer un beso negro.

-No recuerdo hacerlo, no recuerdo las relaciones. Si lo hice fue por el estado de shock en el que estaba y porque me sometí completamente a ellos. Yo no pongo en duda las fotografías, pero no lo recuerdo.

¿Recibió alguna amenaza para que lo hiciera?

-Vuelvo a repetir que me sometí a ellos y lo que me decían, lo hacía.

¿A usted no es más cierto que le hicieron también un beso negro y que le dijeron que le tocaba a usted?

-No lo recuerdo.

¿Ellos se marchan todos en bloque de inmediato?

-Se marchan de forma escalonada y con muy poco intervalo de tiempo entre ellos, no sé si de uno en uno, de dos en dos, pero rápido.

¿No le indicó al último adónde iban y si iban a tomarse algo?

No, yo no hablé en ningún momento.

¿Usted indicó en algún momento queja, pidió ayuda, requirió parar o hizo algún comentario sobre la situación en la que se encontraba?

-El bloqueo que sentía era tan grande que no pude hacer nada, solo someterme a ellos, hacer lo que decían y cerrar los ojos, esperar a que eso pasara.

Una vez que salió el último comenzó a vestirse.

-Sí, y cogí la riñonera y vi que no estaba el móvil.

A partir de ahí salió a la calle.

-Sí, cojo la riñonera, veo que no tengo el móvil y es cuando me pongo más nerviosa porque quería el móvil para llamar a mi amigo, y salgo del portal hacia la calle pretendiendo ir hacia el coche. Pero decidí sentarme en un banco y tranquilizarme por lo que había ocurrido.

La dirección hacia el coche era otra a la que toma. ¿Por qué volvió a la calle principal?

-Sí, volví a la calle grande.

¿Iba bebida o estaba en condiciones como para ser consciente?

-Estaba en mis plenas condiciones por el alcohol pero tal vez no estaba en el esplendor de mis condiciones mentales por el shock.

¿No es más cierto que cuando se sienta en el banco lo que intenta es pensar y ordenar ideas a tenor de lo que ha dicho de que le preocupó muchísimo la pérdida del móvil y a ver cómo iba a usted a explicarla?

-Me senté en el banco porque salí llorando del portal y decidí tranquilizarme para no hacer el camino por una ciudad que no conozco y llorando. Es cuando me senté y me di cuenta de lo ocurrido. No me siento en el banco para pensar cómo explicar la pérdida del móvil.

¿No se planteó que lo primero que tenía que hacer era denunciar que había sido agredida sexualmente y buscar ayuda para esa agresión?

-Por eso buscaba el móvil, para poder llamar a mi amigo, con el que vine a Pamplona, y al ver que no podía llamar a la persona con la que más confianza tenía, mi shock incrementó. Dio la casualidad de que unos chicos se sentaron también ahí y me ayudaron para poder llamar.

¿Su intención no fue llamar a su amigo teniendo en cuenta que cuando le ofrecen el móvil la pareja que le ayuda no les coge el móvil para telefonearle?

-Es que no sé el número de mi amigo de memoria y no podía llamarle porque no tenía mi móvil.

¿Qué le dice exactamente a la pareja con la que se encuentra?

-No lo sé exactamente porque mi estado de nervios era muy grande. No puedo decir exactamente lo que les dije, sé que les dije que me robaron el móvil y algo así como han sido ellos. Y luego vino la Policía.

¿Pero estaba usted tan nerviosa porque le habían robado el móvil?

-No, porque me habían agredido sexualmente.

¿Y por qué no dijo usted eso lo primero a las personas que le ayudan?

-No puedo dar una explicación, salí del portal, estaba muy nerviosa porque quería llamar por teléfono y no tenía el móvil, y me obcequé en que no podía llamar a mi amigo.

¿Pidió ir al hospital o se lo indicó la Policía?

-No me acuerdo, una vez que se sienta la pareja en el banco, apenas recuerdo la conversación con ellos ni con la Policía ni en el hospital.

Se ha referido antes a que le tenían agarrada la boca, ¿en todo momento fue así?

-Me agarraban de la boca y recuerdo que también de la coleta.

¿Le dolía a usted algo en ese momento en el banco?

-No lo recuerdo.

Cuando usted va al hospital ¿lo hace con la finalidad de tomar la píldora del día después?

-Yo no recuerdo haber pedido ir al hospital.

¿Usted fue consciente de que las relaciones que habían mantenido eran sin preservativo?

-Sí, pero yo cuando salí del portal quería ir a ver a mi amigo y no pensé ni en el hospital, ni en el preservativo, ni en nada de eso.

¿A partir de ahí cuántos días estuvo en Pamplona?

-No recuerdo, creo que hasta que declaré. Es que esos días tenía un shock muy grande, no distingo un día de otro porque apenas podía dormir, creo que me fui el 8.

¿Recuerda que le habían robado el móvil porque llamó a un chico de Palencia antes?

-Llamé desde el banco y quería seguir de fiesta con alguien que ya conocía porque había estado toda la noche con él y otros chicos y chicas.

¿Qué problema hubo para localizarlo?

-No nos escuchamos bien, había música y no sabía dónde estaba. Y me dijo nos vemos luego para ver los encierros o algo así,

¿Intercambió wasaps con el?

-No recuerdo si escribimos wasaps. Una vez que recuperé el teléfono y le pude poner la tarjeta recuerdo que me llegó un mensaje suyo que ponía: ¿Dónde estás? Y entonces le respondí que lo sentía mucho, que me robaron el móvil.

Eso fue varios días después de los hechos. ¿Usted no había quedado después del concierto de la plaza del Castillo con este chico?

-Sí, claro, estábamos todos en la verbena, me fui a saludar al novio de una chica de mi universidad y entonces me despisté y se había marchado el chico de Palencia y el grupo con el que estaba. Y en un momento perdí a todo el mundo y por eso me senté y le llamé. Nos perdimos y nos separamos.

¿El objeto de la llamada no era para decirle que se veían después porque en ese momento se iba (con los acusados) y así después justificó con un mensaje por qué no acudió a la cita?

-No, yo le llamé para seguir con él de fiesta y con el grupo que iba. Y al ver que no nos encontramos y no nos poníamos de acuerdo en la llamada, es en el momento en el que decido irme al coche.

¿Ha vuelto usted a tener contacto con él?

-Volví a hablar con él varias veces.

Con exposición del informe del detective, ¿le pido que reconozca si las fotos son colgadas por usted en sus perfiles?

-Sí, aunque algunas no son colgadas por mí sino por gente que me ha etiquetado en las fotos.

¿Cuántos días después de los hechos cuelga la foto de Pamplona con su amigo?

-La colgué, lo pone aquí, el 11 de julio.

ABOGADO JESÚS PÉREZ (defiende al guardia civil Antonio M.Guerrero)

¿Cómo se encuentra?

-Bueno, nerviosa, pero supongo que un tribunal impone a todo el mundo.

¿Le está ayudando a usted el tratamiento que está recibiendo?

-Sí. Me está ayudando. Sigo tratamiento en una asociación para mujeres que han sufrido violencia sexual de la Comunidad de Madrid.

Ha dicho que en los días posteriores a los hechos se encontraba usted muy mal, ¿por qué no inició el tratamiento hasta septiembre?

-Me encontraba mal pero también me fui a la playa con un amigo y con su madre, que es psicóloga, porque ella me podía ayudar. Quería continuar con mi vida, siempre he ido a la playa con ellos y me gusta ir.

¿Recuerda el día que empezó el tratamiento?

-A mediados de septiembre.

¿Durante el resto del tiempo su familia no le indicó si se encontraba mal que era mejor iniciar un tratamiento?

-Yo fui la que decidí empezarlo en septiembre. Sabía que lo iba a pasar mal, quizás no tanto como lo que pasé, pero también quería ir a mi pueblo y hacer mi vida normal por decirlo de alguna forma.

¿Le han prescrito alguna medicación o tratamiento?

-Hubo una temporada que entre los síntomas que tenía estaba el insomnio y hubo muchos días que no dormía, igual lo hacía a las 6 de la mañana, y me recetaron un tratamiento para poder dormir.

Ha dicho que en el camino iba usted con un chico detrás y otros dos delante. ¿Esa distribución se mantuvo todo el trayecto?

-En ningún momento fuimos en un grupo perpendicular a la calle, íbamos los cinco desperdigados.

Cuando llegaron al portal ¿le dijeron que se sentara a tomar algo en el portal?

-No, no recuerdo beber de sus vasos.

¿Vio a la vecina de dónde venía?

-No lo sé, yo la vi parada timbrando en el portal.

¿La tiran al suelo cuando entran en el cubículo?

-Ahí me cogen de la mandíbula y me quitan los leggins, pero no me empujaron al suelo.

¿Le agredieron?

-Sexualmente sí.

¿Qué entiende usted por agresión cuando le preguntó la Policía si la habían agredido y responde usted que no?

-Que me den un puñetazo, entiendo que se refiere a violencia física.

¿Se desmayó en algún momento?

-No, estaba en shock constante, pero en ningún momento me desmayé.

¿Qué hizo una vez que la dejan en el piso hasta que declara?

-Me duché y a mi amigo no le conté nada hasta después. Me eché a dormir, me despertaron mis padres, nos movieron a otro piso para que pudiéramos estar los cuatro, fuimos a cenar, a dormir, y por la mañana vino la madre de mi amigo. Fuimos a buscarla a la estación, estuvimos un rato fuera y fui a declarar ante el juez.

Cuando llega al piso ¿llama a sus padres?

-Creo que sí, cojo el móvil de mi amigo y les llamo. Él no sabía nada porque al principio solo le dije que me habían robado el móvil y luego, cuando vino la Policía, le dije que después se lo contaba todo. Y una vez que me duché, se lo cuento. A mis padres les dije que además del móvil habían venido cuatro chicos y había pasado esto.

¿Hizo fotos o vídeos a los chicos?

-No, no lo recuerdo.

¿Por qué le dice a la Policía que tiene su móvil programado para subir a Google de forma automática las fotos que hace y da la contraseña?

-Porque imagino que me preguntaron si tenía fotos con ellos.

Cuando le realizan la exploración psicológica, dice usted que necesitaba buscar noticias de este asunto.

-Sí, no quería hablar del tema, ni contar lo que había pasado, pero necesitaba buscar una explicación de lo que había pasado en las noticias y entenderlo. Estuve haciendo eso algunos días, lo hacía cuando lo necesitaba y me daba para pensar. A veces leía un poco y me afectaba y ya dejaba de leer.

ABOGADO JUAN CANALES (defiende al militar Alfonso Cabezuelo)

Ha referido varias veces que se somete, pero ¿se lo dijeron ellos?

-No, fue mi respuesta al quedarme bloqueada, lo único que pude hacer fue eso. No me dijeron sométete.

Ha dicho que se da cuenta de que ha perdido el móvil cuando se van.

Sí, cuando busco la riñonera y veo que no está.

¿Habitualmente para qué usa el móvil?

-Para mandar wasaps, correos, ver las redes sociales, las noticias...

¿Es usted activa en redes sociales?

Sí.

¿Usted le dice a la Policía que tiene una aplicación que sube automáticamente las fotos?

-Se trata de una aplicación que viene en todos los teléfonos asociada a una cuenta de Google, a un sitio de almacenaje de fotografías. Así se me quedan siempre guardadas.

¿A esa nube de almacenaje puede acceder alguien más?

-No, salvo que tengan mi contraseña. Es como el correo electrónico, personal e intransferible.

¿Se acordaba usted de esa contraseña de varios dígitos al declarar ante la Policía?

-Es una clave que tengo desde los 14 años y que uso para todos. Me la sé de memoria.

¿Pensó que algunas imágenes se habían grabado con su móvil?

-Es que yo no sabía que estaban grabado ni que había vídeos y no puedo establecer un plan sobre si ellos a lo mejor me habían grabado con mi móvil y que tal vez puedan pasárselo a otras personas. Yo no puedo pensar eso entonces. Yo solo quería el móvil para llamar a mi amigo y estar con él, que era la persona de confianza que tenía en Pamplona.

¿Fue el motivo de denunciar el robo del móvil?

No, el motivo fue que hice una cosa que no quería hacer.

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