Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

El mayor ridículo de la historia txuri-urdin

COPA | La Real se deja remontar una ventaja de tres goles ante un adversario de Segunda B en la última media hora de un partido vergonzoso que Anoeta no olvidará jamás

MIKEL RECALDE - Jueves, 30 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:12h

Juanmi y Canales se retiran cariacontecidos ante la alegría de dos jugadores del Lleida.

Juanmi y Canales se retiran cariacontecidos ante la alegría de dos jugadores del Lleida. (Ruben Plaza)

Galería Noticia

Juanmi y Canales se retiran cariacontecidos ante la alegría de dos jugadores del Lleida.Juanmi, Zubeldia, Canales y Diego Llorente se retiran del campo abatidos, en presencia de Toño, al término del partido de ayer.

Zorionak a todos los protagonistas blanquiazules. Se lo agradecemos mucho. En una noche de perros, de las que solo acuden a Anoeta los más valientes y apasionados, su cuerpo técnico y sus jugadores les concedieron el honor de asistir al mayor ridículo de la centenaria historia txuri-urdin. Seguro que muchos pensarán que a lo largo de tantos años ha habido desastres mucho más graves, con descensos incluidos. Nadie discute que eso es más duro, pero es que la plantilla de esta temporada es la mejor de la vida realista. La más cara. Este club hace mucho tiempo que ha dejado de ser un equipo de aldeanos. Ahora es una entidad de elite, con un presupuesto de más de 80 millones de euros. Disfrutar de un 2-0 ante un rival de Segunda B, que no se encuentra ni entre los primeros clasificados de su grupo, que llevaba seis partidos sin ganar y cinco sin anotar un gol, sumado a la ventaja del 0-1 de la ida y jugando en tu estadio, y que te marquen tres goles en la última media hora del encuentro es la mayor vergüenza que ha vivido nunca esta camiseta.

Porque, además, todavía estaba fresco el recuerdo de la cantidad de humillantes eliminaciones ante adversarios de las tres categorías más importantes del fútbol español en el último cuarto de siglo. Lo de ayer es mucho más grave que el 6-1 de Mallorca. Pero mucho más. Los insulares eran un adversario de Primera División. Ayer, durante muchos minutos en la segunda parte, el equipo de Segunda B eran los blanquiazules. Lo han vuelto a conseguir. Somos de nuevo el hazmerreír de todo el fútbol español. Vamos a rescatar ahora las frases de que este año se puede ganar un título que lanzaron presidente, director deportivo, cuerpo técnico y, por supuesto, los grandes señalados, los jugadores. Sí, es verdad, esta Real parece un flamante y reluciente deportivo, pero a ver si no se nos ha ido un poco la mano y creemos que son mucho más de lo que realmente son.

¿Cómo se puede completar una hecatombe así? ¡Qué falta de respeto a tu afición! En tu propio estadio, en tu casa, ante un contrincante que, con todos mis respetos, está compuesto por futbolistas cuya gran mayoría no serían titulares ni en el Sanse. Se les debería caer la cara de vergüenza. Con la noche insufrible que hacía, la gente poniendo en riesgo su salud (desgraciadamente esta sentencia es literal) para arroparles y les responden así. Saliendo en la segunda parte andando. Como mirando por encima del hombro a sus visitantes.

¿Dónde está la Real de la modestia y el respeto? ¿Pero cómo se han podido cargar la ilusión de la temporada por una última media hora que no tiene ni tendrá perdón nunca? Ya nos da igual todo lo que hagan esta temporada. Como si llegan muy lejos en la Europa League. Nos va a costar creer en este equipo. Al menos, todos los que chuparon un frío de narices y se calaron varias veces para acercarse a animarles ayer a Anoeta. Pero también los que no consiguieron conciliar el sueño hasta altas horas de la madrugada debido al calentón por una debacle tan absurda como incomprensible. Al final del encuentro, Vela, que acabó con el brazalete, algo que traspasa los límites de la lógica y la comprensión, tuvo la desfachatez de incidir en el mensaje que repitió más de quince veces la víspera en una de esas ruedas de prensa infumables y vacías de contenido su entrenador: “Estamos haciendo las cosas muy bien”. Que no, que no es verdad. Que sois un desastre sin balón, defendiendo. Que no tenéis orgullo, carácter ni casta. Que muchas veces parece que os da todo igual. Que lo venimos avisando desde hace muchas semanas. Que el 4-0 al Rosenborg y el 0-6 al Vardar, que por supuesto es muchísimo peor equipo que el Lleida, han estado tapando muchas miserias. Y el problema es que por mucho que se viene dando la voz de alarma, el entrenador y los jugadores han continuado creyendo que son el Ajax de Cruyff o el Barcelona de Guardiola.

reincidentesEl tema es muy serio. Ayer en el campo había cinco futbolistas que sufrieron en sus carnes la noche negra de Mallorca. Carlos Martínez, De la Bella, Xabi Prieto, Vela y Zurutuza. Algún día tendrán que explicar lo que estuvieron haciendo en el vestuario en el descanso. ¿Se lo pasaron haciendo bromitas y pensando en quién sería el siguiente rival? No hubo nadie capaz de pegar dos gritos y de decir que cuidado, ojo, que ya la hemos liado en muchas ocasiones y esta vez podría ser demasiado fuerte. ¿Pero se creen que andando van a ganar a algún rival?

La Real no se acercó a la portería del meta catalán en el segundo acto hasta el minuto 25 con un disparo a la media vuelta de Canales. Y lo más triste no es evocar tragedias como las de Mallorca, sino que aquel día estábamos en familia en campo ajeno, de tal forma que Zubikarai tuvo que escuchar el grito del periodista que firma esta crónica centésimas de segundo antes de que Chory le humillara y marcara su carrera de por vida. Sin embargo ayer, todo sucedió en Anoeta, el estadio en cuyo proyecto de remodelación siempre se ha parapetado el Consejo cuando han venido mal dadas. Esta vez no podrán hacerlo, porque es demasiado gorda, aunque seguro que lo intentarán. Porque pasar, lo que se dice pasar, no va a pasar nada, como cada vez que este club escupe a su propio escudo sin que a nadie se le caiga la cara de vergüenza. Ya lo verán, en breve arrancará a través de sus altavoces preferidos, la campaña de lavado de cara habitual que consistirá en que esta temporada la Copa sobraba porque no había plantel suficiente para afrontar las tres competiciones. Oiga, pues el Celta, con mucho menos, jugó dos semifinales el año pasado...

Ahí quedan señalados los jugadores. Allá ellos. Seguro que descansaron mucho mejor que la mayoría de su afición. El presidente probablemente sufrió más. Pero tanto él como su protegido director deportivo, que con el consentimiento del entrenador, cuya enorme influencia en todas las decisiones esperemos que quede en entredicho después de lo de ayer;decidieron que no había que fichar más, pese a tener a otro centrocampista, que ya había dado el sí, casi cerrado. La unidad B le dejó en evidencia, pero los responsables son ellos. Esto es fútbol de elite, insisto, con un presupuesto de 80 millones. Eusebio, ay Eusebio... Con todo el respeto que te habías ganado el año pasado dándole el valor a la competición y diciendo que te la tomabas en serio porque querías hacer grandes cosas. Qué pequeñito se te veía ayer en el banquillo. Sin soluciones, más que volver a señalar a un jugador que todavía no sabemos bien por qué lo tienes al lado, cuando le estás destrozando la carrera.

Hace dos años, cuando se cayó en la misma primera ronda con Las Palmas, tenías la coartada de que acababas de aterrizar y no conocías la plantilla. Pero desde todos los ámbitos del entorno se te explicó que la Real no puede afrontar nunca la Copa con todos los suplentes y jugadores del filial, porque simplemente es una fórmula que aquí no funciona. Qué rápido se te olvida. Pierdes demasiado el tiempo con el tiki-taka que consideras la panacea y no te das cuenta de que, ahora que ya os han visto el plumero, no encuentras ni aportas ninguna solución. A ver si nos entendemos, el baño táctico en la pizarra que te dio ayer un preparador de 33 años fue de los que se recuerdan. Con dos planes perfectamente diseñados tanto para la primera parte como para la segunda, tanto para el 0-0, como para el 2-0. Y la Real qué hizo... Cromo por cromo, 4-3-3, a tocar y tocar, y así hasta la hecatombe y las lágrimas del final. Tu imagen, como la de muchos ayer, también está manchada para siempre para los que amamos estos colores cuando tú ni imaginabas nunca en la vida defenderlos.

El partido fue bochornoso. En la primera parte, sin despeinarse ni apretar el acelerador, Llorente y Juanmi, tras un servicio en largo del madrileño sensacional, pusieron el 2-0. En la reanudación, la Real salió a dar un paseo, el entrenador quitó a Xabi Prieto, que ya había empezado con taconcitos y pisadas, en una clara señal de que pensaba que estaba todo el pescado vendido, y el Lleida, herido en su orgullo, aguardó la oportunidad que su entrenador y director deportivo anunciaron que llegaría.

Empató en dos fallos de Vela, cuya continuidad con fecha de caducidad es una de las decisiones más funestas adoptadas por esta dirección deportiva. En el primero, perdió un balón, y Juanmi no cerró en la otra banda la subida de Aitor Núñez. Tres minutos después, fue el propio mexicano quien no llegó a tiempo para frenar a Moussa en la otra banda. A partir de ahí, con Eusebio recurriendo con el agua al cuello a titulares como Zurutuza, que está mal, y Oyarzabal, que no se encontraba ni convocado por la mañana, y la Real pareciendo el equipo de Segunda B;solo era una cuestión de tiempo la llegada del definitivo gol que firmó, para gloria de su club, un tal Bojan con un soberbio cabezazo.

Insisto. Zorionak. Un aplauso. Solo podemos daros las gracias. El equipo llamado a ganar los títulos 30 años después ya ha logrado hacer historia esta temporada al protagonizar el mayor ridículo de nuestra leyenda. Que no se preocupen, ya sufriremos nosotros por ellos. Ya nos daremos de cabezazos en la pared en los próximos sorteos. Pero dejad de vendernos mentiras. Si váis a mancillar nuestra camiseta así, mejor que lo hagáis sin generarnos falsas expectativas que luego no soléis cumplir. No tiene perdón ninguno. Lo de ayer no lo olvidaremos jamás. Y su recuerdo, al menos para nosotros, os perseguirá de por vida.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902