Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

Alarde con homenaje

Anabel Dominguez - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 18:54h

Abd-Al Rahman III llega a caballo a la Herriko plaza.

Abd-Al Rahman III llega a caballo a la Herriko plaza. (Javi Colmenero)

Galería Noticia

Abd-Al Rahman III llega a caballo a la Herriko plaza.

El tercer sábado de julio se escribe con mayúsculas en Antzuola. Es la fecha en la que el sentimiento, la identidad y el orgullo de sus vecinos quedan ensalzados en la representación del Alarde del Moro. Ayer no iba ser menos y el municipio de Debagoiena volvió a rendirse a su tradición. Lo hizo, además, en un día en el que todas las miradas se centraron en Joseba Iparragirre. A lomos de un caballo, haciendo gala del dominio de su personaje, interpretó por última vez el papel al que ha dado vida durante los últimos 18 años, el del general del ejército antzuolarra.

"Gudarixok! Antzuolako herrixak antziñatik ospatu izan dau oroitzapen eta urteurren hau, eta herri honetako herrittarrekin osatutako konpaiñia baten ekintza haundixaren oihartzuna gogoratzeko alarde honen buruzagixa nauzue, zuen eta Antzuolako herri osuaren eskariz". Con estas palabras Iparragirre abrió la arenga que desde 2011 suena en euskera antzuolarra, fruto del proceso iniciado dos años antes por el que esta vieja exaltación local se rejuveneció bajo criterios escenográficos del siglo XXI.

El ritual que se reproduce desde 1881 rememora dos episodios de gran valor histórico para esta localidad: por un lado, la revista de armas de la milicia municipal que se realizaba antes de la pérdida de los Fueros y, por otro, revive el buen hacer de los an-tzuolarras contra las tropas sarracenas del Califa de Córdoba, Abd-Al Rahman III, el 26 de julio del año 920, en la batalla de Valdejunquera, que desde hace unos años ofrece una versión actualizada.

En la Herriko plaza, escenario de la recreación, oriundos y foráneos asistían como público a la función en la que toman parte 190 vecinos, entre hombres y mujeres. El tiempo acompañó. Aunque no siempre se ha aliado con la celebración. "El segundo año que salí como general cayó un chaparrón tremendo. En el momento en que estábamos pensando qué hacer, todos me miraron y entonces dije: kalera!. Y así lo representamos, bajo la lluvia, aunque otros años también ha hecho mucho calor", recordaba Iparragirre de entre los muchos pasajes que atesora su mayoría de edad como comandante del Mairuaren Alardea.

La comitiva militar de fusilería y artillería, con los dantzaris, txistularis, tamborreros, el general y el caudillo con su séquito, arrancó puntual. Sobre las 19.30 recalaba en la Plaza. Desde su montura, el jefe de las tropas locales narró los hechos históricos de lo acontecido en el siglo X. Más tarde fue el turno del otro gran protagonista, Abd-Al Rahman III, en cuya piel se metió Juan Carlos Gómez.

Y llegó el momento de la rendición. Los dos mandatarios juraron no volver a enfrentarse y el caudillo marchó, no sin antes despedirse del dirigente antzuolarra, mostrando así un trato equitativo. El formato estrenado hace nueve años suavizó las expresiones beligerantes, a la vez que dignificó la figura del rey moro.

Bandera y carta pueblaEn los últimos compases empezaron a atronar los fusiles y cañones, mientras el coro local interpretaba la pieza titulada Antzuolako Doinuak. Con la Herriko Plaza todavía sumergida en una nube de pólvora y con el estruendo de las detonaciones retumbando en los oídos de los centenares de personas que disfrutaron de una nueva edición del Alarde del Moro, llegó el momento de los agradecimientos. De uno en concreto. Muy especial.

La dedicación, el esfuerzo y la motivación que en todos sus años como general ha mostrado Iparragirre fue reconocida en un emotivo homenaje, donde se le hizo entrega de las reproducciones de la bandera y la Carta puebla del municipio. Las recogió visiblemente emocionado, entre la lluvia de aplausos y el sentir generalizado de un trabajo bien hecho. Cierra un ciclo pero sin sabor a despedida, porque, de un modo u otro, seguirá vinculado a este acto en el que Antzuola tiene su principal seña identitaria.

Antzuola representó ayer con toda solemnidad su Alarde del Moro, que vivió su momento más emotivo en la despedida de Joseba Iparragirre como general, tras 18 años en el papel .



COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902