Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

“Llegan con ganas, pero sobre todo con hambre”

65 familias guipuzcoanas acogen a 67 niños y niñas de Chernóbil

Se trata de menores procedentes de familias desestructuradas u orfanatos

Alex Zubiria / Ruben Plaza - Viernes, 30 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:03h

Arantxa Jauregi y Moisés Nieto con el resto de la familia y el niño de acogida Iban Yakuta.

Arantxa Jauregi y Moisés Nieto con el resto de la familia y el niño de acogida Iban Yakuta. (Ruben Plaza)

Galería Noticia

Arantxa Jauregi y Moisés Nieto con el resto de la familia y el niño de acogida Iban Yakuta.La diputación de Gipuzkoa recibe a los niños de Chernobil.

DONOSTIA- Como cada año, el mejor destino veraniego para los niños y niñas de Chernóbil vuelve a ser Gipuzkoa. Los chavales más desfavorecidos del territorio afectado por el accidente nuclear son recibidos por sus familias de acogida guipuzcoana, y poder así disfrutar juntos de la época estival con todo su cariño y dedicación.

De este modo, un total de 65 familias acogerán hasta el próximo 2 de septiembre a 65 menores, de entre 7 y 18 años, procedentes de Bielorrusia y Rusia, una acogida gestionada por la asociación Bikarte. Un número similar al recogido durante los últimos años. Los menores llegaron el pasado miércoles y ayer fueron recibidos por la Diputación, con la presencia del diputado general, Markel Olano, y la diputada de Políticas Sociales, Maite Peña.

La mayoría de ellos, el 85%, ya saben lo que es pasar el verano en Euskadi y se muestran deseosos por volver un año más. “Yo llevo cuatro años acogiendo a Aliaksei, de 11 años, y aunque el principio fue duro, es una emoción muy grande recibirlo cada verano”, relata Itsaso Larrinaga, quien se muestra encantada de que su hijo comparta cada verano cuadrilla con el chaval de acogida. “Prácticamente ya es uno de ellos, anda con su grupo como si nada y hasta ha aprendido a hablar euskera”, añade.

Sin lugar a dudas, el encuentro inicial y los primeros días son los más duros, tanto para los chavales como para las familias. Casi todos ya han superado ese choque cultural, pero los que han llegado este verano por primera vez se encuentran ante la dificultad de no hablar el idioma. Es el caso de Moisés Nieto y Arantxa Jauregi, que tras jubilarse han decidido “realizar una acción social” y han acogido por primera vez a Iban Yakuta, de 11 años. “Leí en el periódico que se buscaban familias y tras consultarlo con mi mujer, decidimos ayudar”, señala Nieto sujetando al perro familiar mientras Iban le acaricia encantado.

Los menores que han llegado por primera vez a Gipuzkoa proceden de la región bielorrusa de Gomel, una de las zonas con mayor radiación y de aldeas más humildes. Ninguno de ellos sabe castellano o euskera, por lo que durante los primeros días deberán comunicarse con la familia a través de gestos. Sus padres adoptivos han recibido a su vez diccionarios con el idioma natal del menor y cuentan, además, con la posibilidad de tener traductores.

“Auténticos supervivientes”La delgadez y palidez con la que llegan los niños se nota al primer vistazo. Las condiciones de vida que tienen en su país son muy duras, bien con familias, en su mayor parte muy desestructuradas, bien en orfanatos. “Son personas que saben lo que es la vida, no como los chavales de aquí;son auténticos supervivientes”, asegura Larrinaga, comparando la situación del menor bielorruso con la de su hijo. “Cada año viene con ganas, pero sobretodo con hambre, devora todo lo que ve”, añade.

“Nuestro objetivo es pasar un verano con actividades sanas, controlando su peso, porque realmente lo necesita”, quien agrega que Moisés Nieto, quien para él también llegan con una necesidad básica, “alguien que les quiera”.

Las familias de Yune Aramendi y de Bittor Bilbao acogen a dos hermanas, una en cada casa.“Mantenemos el contacto entre las dos familias porque es muy importante que las niñas mantengan la relación durante el verano”, indica Aramendi.

Sobre los cuidados que necesitan estos meses, Bittor Bilbao asegura que procuran “que les de el sol, ya que es bueno para ellas” y por ello, suelen ir a una casa que poseen en Gorliz y donde pasan el verano. Allí, asegura, la niña ha aprendido incluso a nadar: “Se relaciona y descubre nuevas cosas”, celebra.

Una experiencia enriquecedorADespedirse de ellos, aunque algunos vuelvan a Gipuzkoa también durante la campaña de Navidad, como en el caso de las dos hermanas, no es nada sencillo. No obstante, su ausencia permite incrementar todavía más las ganas ante un nuevo verano. “Cada año llegan diferentes, han cambiado, como es lógico, físicamente, y ver esa evolución es muy bonito”, expresa Yune Aramendi.

“Acudimos a recibirles con muchas ganas”, señala por su parte Larrinaga, “deseando verle”. Un deseo que comparten los chavales;prueba de ello es que muchos tras cumplir los 18 años deciden seguir visitando Gipuzkoa como turistas.

A pesar del número elevado de familias de acogida, la Diputación señala la necesidad de que más personas se sigan apuntando, ya que de este modo se podrá incrementar el número de menores que acudan cada verano.

Poco más de dos meses son suficientes para que estos niños no solo disfruten del verano, sino para que aprecien un mundo más allá del que poseen en su día a día. Además, estar aquí les permite mejorar su físico, y por lo tanto, su salud. En definitiva, una experiencia enriquecedora, tanto para ellos como para los propios familiares.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902