Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
A través del espejo

Esclavos de economistas difuntos

Por Jon Aldazabal - Sábado, 20 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:14h

Galería Noticia

la economía no da respuestas correctas, pero aporta criterios de análisis útiles para entender cuestiones que afectan en el día a día, y enseña que lo que aparentemente puede resultar simple u obvio, está lejos de serlo. Veamos unos ejemplos.

Primero. En lo que corresponde al éxito o fracaso de las empresas, la llave de su existencia o declive la tienen los clientes/consumidores, que son quienes deciden con su compra qué se produce, quién lo produce, y si una empresa y lo que ofrece al mercado resulta prescindible o no. Cierto, en parte, si obviamos la existencia de monopolios encubiertos, oligopolios, barreras de entrada, la influencia de ciertos agentes sobre los precios y preferencias, el acceso exclusivo de unos pocos actores a ciertos recursos clave que desequilibran la balanza entre ofertantes, o la utilización fraudulenta de relaciones o información específica en beneficio de unos pocos (léase sectores como el energético, construcción, financiero, transporte, químico, armas, etc). “Competencia imperfecta” le llaman.

Segundo. Miremos al empleo. Parece razonable instaurar planteamientos como la reducción de jornada a 35 horas ¿verdad? Si se trabajan menos horas, se generan más puestos de trabajo con la correspondiente reducción del desempleo. Cierto, en parte, si entendemos el empleo como una actividad manual estable tal y como era hace un siglo… Cuando en realidad es algo mucho más complejo que pensar que un puesto de trabajo se crea a expensas de otro. Imaginen a un trabajador/a con un empleo de alta cualificación. Dividan su jornada en dos, y pongamos a realizar el mismo trabajo a dos personas, a ver qué ocurre. “Ley de rendimientos decrecientes” le llaman.

Tercero. Traslademos nuestra atención al impacto ecológico de la acción del hombre en el planeta. Los gorilas son una especie en grave peligro de extinción. ¿Qué es lo que hace girar el mundo, el egoísmo cortoplacista o el respeto al medio en el que vivimos? ¿Vamos a seguir dejando extinguir a tantas especies? Para muestra un botón, las declaraciones de un habitante del Congo al New York Times eran taxativas. “Los gorilas son importantes para nosotros si nos visitan los turistas. Si no, no lo son.” “Principio de importancia relativa” le llaman.

Cuarto. Es curioso cómo en países como EEUU y Europa, donde ciertos sectores como el de agricultura… y otros (dejémoslo ahí), siendo una fracción prácticamente testimonial del PIB y del empleo, reciben una proporción de subsidios muy superior a su impacto en la economía. Curiosamente, en países donde esos mismos sectores cuentan con un peso muy relevante, como China e India, los fondos de los gobiernos se orientan a otras direcciones. Parece que los grupos grandes subsidian a los pequeños.

La cuestión es que el problema de intentar mantener sectores o empresas no competitivas artificialmente a base de insuflarles dinero no solo es un pan para hoy y hambre para mañana. En primer lugar se alarga una muerte anunciada, y en segundo se dejan de incentivar otras actividades que sí pueden redundar en una mayor generación de empleo y riqueza. “Costo de oportunidad” le llaman.

La paradoja es que en política económica, tomar decisiones que generen al país más beneficios que gastos no hace que la gente aplauda y felicite a los gobiernos. De hecho, si los beneficiados son un colectivo muy amplio pero el impacto en los individuos es pequeño, es probable que ni se den cuenta de ello. Por ello los grupos pequeños y bien organizados obtienen resultados mucho mejores que los grandes y poco integrados. “Externalidad negativa” le llaman.

Quinto. La mejor forma de pensar en la inflación no es pensar en la subida de precios, sino en que, en nuestro caso, con un euro compramos menos que antes, y ahí está la importancia de los bancos centrales y del precio que ponen al dinero. Una moneda (euro, dólar, la que sea) tiene valor cuando es escasa, de ahí que una mala política por parte de un banco central impacte en el bolsillo de cada persona de forma prácticamente instantánea, y pueda ocasionar una catástrofe económica si no se aplica de forma adecuada. “Política monetaria” le llaman.

Decía el gran John Maynard Keynes que las personas que se hacen llamar prácticas y creen estar libres de toda influencia teórica suelen ser esclavos de algún economista difunto. Qué razón tenía.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902