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Primero de mayo. Día de los trabajadores

“El empleo no da ni para vivir, es una vergüenza. Hay que cambiar esto”

Hoy Primero de Mayo, los cuatro sindicatos analizan la situación del mundo del trabajo. Con sus diferencias, coinciden en que la precariedad se extiende y culpan a patronal y Gobierno Vasco

Adrián Legasa y Xabier Aja - Lunes, 1 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Xabier Ugartemendia, Maribel Ballesteros, Joseba Villarreal y Mari Cruz Vicente.

Xabier Ugartemendia, Maribel Ballesteros, Joseba Villarreal y Mari Cruz Vicente. ( Pablo Viñas)

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Xabier Ugartemendia, Maribel Ballesteros, Joseba Villarreal y Mari Cruz Vicente.

donostia- En orden según representatividad, los portavoces elegidos por cada sindicato van respondiendo a las cuestiones planteadas, aunque es inevitable que ciertos asuntos polémicos alteren el normal transcurso de la conversación. Joseba Villarreal (ELA), Xabier Ugartemendia (LAB), Mari Cruz Vicente (CCOO) y Maribel Ballesteros (UGT) son viejos conocidos del mundo sindical, de hecho los cuatro firmaron con Confebask el acuerdo interprofesional de enero, y ni en el debate ni en la sesión fotográfica pierden el tono de cordialidad.

¿Cuál es la principal reivindicación de cada sindicato este Primero de Mayo? ¿Ha perdido peso social esta celebración en los últimos años?

Joseba Villarreal (J.V.): Para ELA es una fecha señalada que para nada ha perdido actualidad. El 1 de mayo es una referencia ineludible en la que tenemos que estar en la calle. Este año llevamos el lema Guk oinak lurrean, los pies en el suelo, y No más políticas antisociales. A pesar de lo que dicen algunos el mundo es como es. El mundo del trabajo es precario. Manda la política neoliberal al servicio de la elite.

Xabier Ugartemendia (X.U.): Tiene un significado especial. Es un día de lucha. En LAB hemos iniciado el proceso Birpentsatzen, repensando el sindicalismoporque entendemos que es necesario activar a la gente y apostar por la confrontación para dar la vuelta a esta situación. Nuestra reivindicación principal es la soberanía, ya que entendemos que para acabar con la precarización de la sociedad y del trabajo necesitamos capacidad legislativa total sin injerencias.

Mari Cruz Vicente (M.C.V.): El 1 de mayo es la fecha por excelencia de la clase trabajadora que nunca ha dejado de tener sentido. Las reivindicaciones de los trabajadores siguen estando vigentes. Salimos con el lema A la calle porque hay más motivos que nunca para reivindicar. Queremos poner en el centro la creación de empleo de calidad. El empleo en muchos casos no da ni siquiera para vivir por lo que la recuperación de los salarios más bajos también es una reivindicación clara.

Maribel Ballesteros (M.B.): Sigue siendo una fecha clave para dar voz a los trabajadores. En primer lugar destacaría el empleo. Hay que recuperar salarios y derechos y hay que dignificar el empleo. Muchos trabajadores tienen que complementar su salario con la Renta de Garantía de Ingresos, es una vergüenza. También reivindicamos nuestra negociación colectiva. Creemos en los convenios de Euskadi.

Hoy habrá tres manifestaciones en Bilbao, además de las que convocan los sindicatos con menos representatividad. ¿Es irreparable la división sindical?

J.V.: Es un tema a trabajar. La unidad es mejor que la división, pero la unidad en sí misma no puede ser un fin. Hay razones que justifican la falta de unidad que tienen que ver con diferencias de modelo sindical. Solo se nos reclama unidad a los sindicatos. Miro alrededor y veo poca unidad. En el Aberri Eguna, por ejemplo, hubo varios actos también. Parece que los sindicatos estamos obligados a ir juntos pero hay razones de fondo que lo impiden.

X.U.:Para LAB la unidad con CCOO y UGT ahora mismo es imposible. LAB defiende un ámbito de negociación y de relaciones laborales para Euskal Herria y CCOO y UGT defienden un ámbito estatal como lo demuestran las prohibiciones a negociar aquí convenios estatales. Defendemos un modelo sindical basado en la movilización y CCOO y UGT apuestan por la concertación con patronal y administración. Respecto a ELA, creo que la unión ELA-LAB es un activo muy importante. Apostamos por un proceso soberanista y ese es un camino que podemos recorrer con ELA. No ha sido posible compartir este 1 de mayo pero confiamos en que en el futuro podamos fortalecer esa alianza.

“Confebask quiere seguir precarizando las condiciones de trabajo con la ayuda del PNV”

M.C.V.: Los llamamientos a la unidad están muy bien pero tienen que estar basados en coincidencias estratégicas. En Comisiones sí pensamos que tras la firma del acuerdo de estructura de enero hubiera sido importante ponernos de acuerdo en cuatro puntos básicos para desbloquear la negociación colectiva. No coincido en que nosotros defendamos el ámbito estatal. Es verdad que no renunciamos a él porque al menos, con los convenios vascos bloqueados, sirve para que muchos trabajadores tengan unos derechos garantizados. Quienes hacen el juego a la estatalización son los sindicatos que están sistemáticamente bloqueando los convenios. La responsabilidad está aquí, en Euskadi. CCOO siempre ha apostado por un acuerdo de estructura en la negociación colectiva vasca y de ello dejamos constancia en los acuerdos de julio del año pasado -con UGT, Confebask y Gobierno Vasco-. El acuerdo interprofesional de enero es consecuencia del de julio.

M.B.: La división sindical es una desgracia colectiva. Yo he vivido etapas en las que había una unidad, teníamos distintas visiones pero confluíamos en algo común como eran los convenios. Eso se ha roto y la división solo beneficia a la patronal, que está cómoda y maneja los hilos con el Gobierno Vasco y el español. UGT ha apostado siempre por los convenios de Euskadi. ¿Están abandonados? Yo tengo la parte de responsabilidad que corresponde a mi representatividad. Echar balones fuera diciendo que los del convenio estatal son muy malos pues no sé. Firmemos los convenios sectoriales, que son paraguas también para los trabajadores de empresas pequeñas que no tienen la posibilidad de votarnos.

¿Tiene futuro la negociación colectiva vasca? ¿Servirá de algo el blindaje de enero?

J.V.: La negociación la bloquea la patronal, no CCOO y UGT. Confebask no tiene necesidad de negociar porque Rajoy le ha dado la reforma laboral y Zapatero le dio la herramienta de la estatalización para abaratar condiciones. Hay convenios estatales que impiden negociar aquí y suponen pérdidas de sueldo del 50%. Bloquear o no depende de los contenidos. Hay que limitar la reforma y la flexibilidad y debe haber subidas por encima del IPC. Si eso es así, hay convenios que se firman. Otras organizaciones firman todos los convenios porque relativizan los contenidos. CCOO y UGT de aquí son CCOO y UGT de allí. ¿Cómo se puede defender la negociación de aquí a la vez que se firman convenios en el Estado en los que se impide negociar aquí? Y quiero remarcar que el acuerdo interprofesional de enero no tiene nada que ver con el diálogo social y con una mesa que no tiene ningún carácter democrático.

X.U.:De acuerdo en que el bloqueo lo genera la patronal. Confebask quiere seguir en el proceso de precarización que se ha propuesto llevar adelante con la ayuda del PNV y, si no puede, bloquea las mesas. Es un dato objetivo que algunos convenios estatales prohiben negociar aquí como Conservas, Construcción, Metal... Esos convenios los firman la patronal y CCOO y UGT. Confebask está cómoda, sí, pero no porque no haya unidad, sino porque no hay confrontación. Hay que interpelar al poder político, en este caso al PNV que es el que da cobertura a las políticas de Confebask por mucho que en algunos titulares se digan otras cosas. Damos valor al acuerdo interprofesional de enero, pero es necesario un desbloqueo de las mesas con contenidos. Referencia del IPC y barreras antirreforma en el descuelgue o en la flexibilidad. Eso solo podemos conseguirlo activando a la gente.

M.C.V.: El acuerdo interprofesional tiene vigencia indefinida y por tanto va a surtir efecto en los convenios que firmemos. La patronal está cómoda, sí, pero parece que la pérdida de ultractividad de los convenios no ha tenido eficacia en Euskadi, cuando hay algunos que llevan sin negociarse desde el año 2000. Hay sindicatos que tienen mayoría y en estos años no se ha hecho ni el intento de componer las mesas. Hay una falta de voluntad negociadora evidente. Recuerdo que el convenio de Conservas de Bizkaia se firmó después de que se firmara el convenio estatal.

X.U.: Sí, pero hay una prohibición de negociar aquí, aunque nos la hayamos saltado.

M.C.V.: Vale, pero lo hemos firmado. CCOO lo ha firmado. Y hay un acuerdo de estructura que protege el ámbito vasco. Son compatibles los dos ámbitos. Lo que pasa es que aquí hay una apuesta por el convenio de empresa frente al sectorial y eso tiene sus consecuencias. Hubo dos intentos anteriores de lograr un acuerdo de estructura, uno en 2012 y otro en 2013. CCOO ha estado en los dos y en el acuerdo del 22 de julio. ELA no ha participado en ninguno.

J.V.: Correcto. Lo que no es correcto es que lo del 22 de julio tenga algo que ver con el acuerdo interprofesional de enero.

M.C.V.: Recordemos, Joseba, que en 2013 estábamos de acuerdo tres sindicatos y fue Confebask quien dijo que no firmaba.

“La división sindical es una desgracia colectiva que solo beneficia a la patronal”

J.V.: Por eso no estuvo ELA.

M.C.V.: Y el 22 de julio nosotros arrancamos ese compromiso a Confebask de que se tenía que negociar un acuerdo de estructura.

J.V.: ¿El 22 de julio vosotros le arrancasteis un compromiso a Confebask? Vale, Mari Cruz. Lo puedes contar así, pero vamos...

M.C.V.: Es así, está escrito.

M.B.:Bueno, desde luego a UGT de Euskadi se nos podrá acusar de lo que sea pero mira si creemos en la negociación de la CAV que hemos firmado un acuerdo para blindarla. Incluso, por qué no decirlo, con ciertos problemas en el ámbito interno de la organización. Así y todo hemos sido coherentes con lo que hemos defendido siempre aquí. La negociación provincial sectorial sigue siendo una prioridad. El acuerdo interprofesional está vivo, pero debemos hacer un bloque de mínimos todos los que estamos aquí para forzar a la patronal a negociar. Si no conseguimos nada, habrá que ir a la movilización.

Ya han quedado reflejadas las posturas encontradas en torno al diálogo social. ¿Por qué para unos es útil y para otros no?

J.V.: Aquí no hay diálogo social. Hay una mesa que atenta contra la democracia expresada vía elecciones sindicales. El prestarse a participar en la mal llamada mesa de diálogo social solo sirve para dar un barniz social a las políticas neoliberales del Gobierno de Urkullu. Poner una coma allí y otra allá pero sin cuestionar las políticas neoliberales.

X.U.: Si el diálogo social es para llevar adelante el plan de Confebask LAB no va a estar. Esa mesa solo sirve para precarizar las condiciones y lavar la cara a Confebask y al PNV que le da apoyo. El diálogo social tiene que servir a la mayoría trabajadora, no a una minoría como es Confebask.

M.C.V.: CCOO entiende que un sindicato de clase que quiere condicionar las políticas tiene que estar en el diálogo social. Las mesas hasta ahora en Euskadi no han sido restrictivas, para nada son mesas antidemocráticas como dice Joseba. No se participa porque no se quiere. Los acuerdos no se imponen a nadie y en ningún caso tienen elementos de precarización ni avalan las políticas de Confebask. Han sido medidas que han supuesto mejoras en el empleo para algunos colectivos. En la sociedad se están dando cambios importantes, sobre todo a nivel tecnológico, y tenemos que jugar un papel ahí.

M.B.: Desde luego el diálogo social para nosotros es fundamental. Hace falta una mesa real de concertación en la que podamos participar en el diseño de las políticas antes de que se hagan. En Euskadi no lo hemos logrado nunca. No ha existido una mesa de diálogo social. La primera apuesta la hace Patxi López y hay conatos en la legislatura anterior de Iñigo Urkullu en la que se cerraron algunos acuerdos que parece que han hecho pupa a la mayoría sindical.

Con la industria tradicional en claras dificultades, como es el caso de la siderurgia ¿creen que el futuro pasa por la industria 4.0?

J.V: El Gobierno Vasco con el 4.0 intenta tapar la realidad de la precariedad 4.0. Es interesante y echamos en falta ámbitos para hablar de política industrial, pero todo lo que hay es propaganda. El gabinete de comunicación de Arantxa Tapia funciona a las mil maravillas porque está en todos los sitios a todas horas. Estoy esperando que, igual que Tapia habla de que los salarios aquí son mayores, hable también de que aquí la precariedad es igual o mayor que en el Estado. Nos hemos ofrecido por activa y por pasiva pero no hay voluntad por parte del Gobierno de buscar elementos en común en la política industrial. Tres años lleva Tapia para darnos una reunión sobre este tema.

X.U.: La de Industria es la consejería de Marketing. Vende humo con el 4.0 para tapar la realidad, que es una política industrial basada en la mano de obra precaria. El nivel tecnológico está por debajo de Europa, los niveles de I+D+i están por debajo, la dotación para política industrial es menos de la mitad de lo que se ha dado al TAV. Con esto difícil futuro tenemos.

M.C.V.: Sin duda el de Industria es el departamento más opaco del Gobierno Vasco. Los sindicatos conocemos poco de lo que se hace ni para qué. Tenemos que poder participar ahí. La tecnología cada día avanza más, también en los servicios y en la construcción, y eso va a incidir en el empleo y en la formación que necesitan los trabajadores. Si eso no se aborda junto a los sindicatos va a traer más desempleo.

M.B.: En la legislatura anterior reivindicamos una mesa de diálogo social específica de industria. Tenemos muy poca información mientras la patronal tiene hilo directo con el Gobierno Vasco. Es verdad que en la crisis hemos aguantado un poco mejor que otras comunidades por esa base industrial que tiene Euskadi pero que se está deteriorando. Es fundamental recuperar el tejido industrial porque es la locomotora de Euskadi y eso repercutirá positivamente en el empleo y en las condiciones de trabajo.

¿Cómo afecta ese cambio de modelo económico hacia los servicios y la precariedad a los sindicatos? ¿Se afilian los jóvenes?

J.V.: Está claro que es un reto, hay que trabajar ahí. Nosotros hacemos huelgas muy largas en sectores donde no se cobran ni 800 euros. Hemos tenido un conflicto en el museo de Bellas Artes, donde los propietarios son el Gobierno Vasco, la diputación y el Ayuntamiento de Bilbao y donde la persona que más ganaba cobraba 887 euros en doce pagas, y nos ha costado dos meses y medio de huelga cambiar esa situación. Cuando decimos que la organización y la confrontación son imprescindibles hablamos de esto. Las cosas son así porque quieren que sean así. ¿Quién fomenta esos contratos a tiempo parcial? ¿Por qué la subrogación -mantenimiento de condiciones de trabajo- es un tema que hay que pelear en los convenios hasta la muerte? ¿A quién defiende la diputación, al dueño de Iberdrola o a los jóvenes?

X.U.: Ir hacia el sector servicios ha sido una decisión, no ha caído del cielo. En esos sectores precarios hay que hacer nuevas fórmulas de sindicalismo. El primer problema es que la gente no se puede ni siquiera organizar. A veces las delegadas, casi todas son mujeres, ni se conocen. Primero hay que dar a la gente la posibilidad de organizarse y hacer una oferta concreta a cada foco de precariedad para pelear por sus condiciones. Eso no se va a conseguir en una mesa de diálogo social. Esta situación no es normal, no se puede seguir con salarios de 600 euros, tenemos que cambiar esto. Hace falta un salario mínimo de 1.200 euros, la jornada de 35 horas... Ahí se tiene que implicar el poder político.

M.C.V.: No es un problema fácil de resolver. Este nivel de temporalidad y precariedad desde luego no está justificado. La gente en precario se organiza menos, tiene miedo, y eso dificulta nuestra actuación. También creo que los sindicatos cada vez conseguimos llegar más a los servicios pero, claro, la precariedad frena la organización. A todos nos preocupa eso, llegar a los jóvenes es una prioridad para todos los sindicatos. Nos interesan desde todos los puntos de vista incluida nuestra propia supervivencia.

M.B.: El binomio precariedad y juventud es un matrimonio. No solo en servicios como comercio u hostelería, también los investigadores de la universidad están en precario. La precariedad se ha estandarizado. Coincido con el compañero de LAB en que hace falta lograr un salario mínimo que obligue a subir todos los salarios a través de los convenios. Desde luego la movilización en esos sectores es compleja. Vas por ejemplo a los centros comerciales y ves los sindicatos amarillos hechos a imagen y semejanza de las empresas... En ese contexto el trabajo sindical es casi imposible.


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