Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
Quousque tandem!

La empresa humanista

Por Carlos Etxeberri - Domingo, 12 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:12h

Un momento de la intervención de Antonio Cancelo en Donostia.

Un momento de la intervención de Antonio Cancelo en Donostia. (Foto: Esti Veintemillas)

Galería Noticia

Un momento de la intervención de Antonio Cancelo en Donostia.

Está claro que, a pesar de la tímida recuperación económica que se está registrando, lo cierto es que la crisis ha dejado como secuelas unas grandes incertidumbres sobre el futuro que nos espera y del que nadie es capaz de predecir por dónde va a discurrir y qué consecuencias va a tener. Todo el mundo coincide en que nada va a ser igual de lo que conocíamos hasta ahora, pero nadie es capaz de fijar el marco en el que se va a desenvolver la actividad de nuestras empresas.

Lo que sí está claro es que el escenario de actuación es cada vez más global y por ello las empresas deben estar preparadas para moverse en un mercado cada vez más exigente y competitivo con un valor añadido que cada vez más se está convirtiendo en un factor esencial y diferenciador como es el conocimiento. Un indicador que en un país como Euskadi, en donde carecemos de materias primas, se convierte en un elemento estratégico de primera magnitud si queremos que el peso de la industria recupere la posición que tenía hace diez años, cuando suponía el 29,7% del PIB vasco. Hoy la industria aporta el 23,6% del PIB vasco, por encima del 17% de la media del Estado. El objetivo del Gobierno Vasco es alcanzar en esta legislatura el 25%.

Y ese conocimiento, que en el caso de Gipuzkoa debe plasmarse en el desarrollo de sectores estratégicos como la fabricación avanzada, las biociencias, la electromovilidad y el sector agroalimentario -tal y como está empeñado en desarrollar en sus políticas de actuación el departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Gipuzkoa-, reside en las personas. En las personas como ejes fundamentales del desarrollo de los proyectos empresariales es donde debe pivotar un nuevo modelo de organización más horizontal no solo a nivel interno, sino en el exterior, buscando la permeabilidad y la colaboración con otras empresas para poner en común todos sus esfuerzos y poder tener un sitio holgado en un mercado cada vez más globalizado y competitivo. El tamaño importa y cada vez más.

Esta es la conclusión del informe anual que sobre las ventas de las empresas guipuzcoanas en 2016 ha realizado el departamento de Hacienda de la Diputación Foral de Gipuzkoa, en el que se constata que las pequeñas empresas de menos de 50 trabajadores, que suponen el 97% del tejido del territorio, no se están aprovechando del repunte de la facturación total que supuso un aumento del 0,4%. Es más, las empresas de entre 25 y 49 empleados experimentaron una reducción de sus ventas totales en un 2,9%, mientras que en las de menos de 25 trabajadores el descenso fue del 2,7%. Sin embargo, las compañías medianas de 50 y 99 empleados crecieron en facturación un 2%, que se elevó en siete décimas más en las grandes compañías con una plantilla por encima de las 250 personas.

Como decía el expresidente de Corporación Mondragon y fundador de Eroski, Antonio Cancelo, en una magnífica conferencia que sobre La transformación empresarial pronunció el pasado miércoles en Tabakalera de Donostia, las empresas están necesitadas de buscar sinergias y colaboraciones con otras compañías que permitan la firma de acuerdos estratégicos en innovación, internacionalización, formación y conocimiento, etc., pero no con carácter sectorial, sino de modo plurisectorial, ya que las experiencias que se conocen hasta ahora como los clúster, las centrales de compra, etc., se han quedado insuficientes. “Poner en común significa perder un poco para ganar mucho en eficacia”, dijo Cancelo.

Y para ello es necesario superar las reticencias y los miedos que todavía existen en muchas empresas a la hora de fomentar la colaboración con otras compañías cuando se parte desde planteamientos de prejuicio frente a los que son considerados como competidores cuando lo que está claro es que la suma no solo hace fuertes a los que participan, sino que es una garantía de pervivencia para el futuro.

Colocar al individuo como eje del desarrollo de un proyecto empresarial significa potenciar el conocimiento, que se presenta como un factor esencial en el crecimiento económico y en la capacidad de generación de recursos

Precisamente, esa comodidad por seguir estando en el presente, aferrarse a lo conocido y la pereza por hacer una prospectiva de futuro es lo que está haciendo fracasar algunas iniciativas que se están planteando en clave de futuro. No es una cuestión que se produce hoy, sino que es implícita al factor humano. Se ha dado siempre, aunque se supone por razones obvias la tendencia es ir a la baja. Este es el caso de la creación de una corporación de empresas no cooperativas, que propuso Antonio Cancelo cuando ocupaba la presidencia de la Corporación Mondragon, siguiendo su modelo y para lo que ya se habían destinado unos recursos, que no prosperó por las grandes reticencias que se originaron en el seno de las cooperativas contra esa iniciativa, según desveló el fundador de Eroski.

Esa permeabilidad de las empresas también debe producirse hacia el interior, a partir del impulso de la participación de los trabajadores en el desarrollo del proyecto no solo desde la aportación y la gestión, sino también y, muy importante, desde el capital, si se parte de la idea de que, como dice Cancelo, “la empresa es la célula básica alrededor de la que se construye una comunidad, ya que sin un tejido empresarial eficiente, los bienes sociales que todos conocemos no existirían”.

Esta idea que vincula a la empresa con el Estado del Bienestar, es decir, cuantas más empresas fuertes y consolidadas tengamos mejores serán aquellos recursos que disfruta la sociedad como son la educación, la sanidad, las infraestructuras, etc., rompe radicalmente con el planteamiento neoliberal del beneficio por el beneficio en un ámbito de desregulación sin atender a ninguna responsabilidad de tipo social y que ha provocado la última Gran Recesión que hemos sufrido.

Colocar al individuo, desde un planteamiento de responsabilidad social, como eje del desarrollo de un proyecto empresarial significa potenciar el conocimiento que se presenta como un factor esencial en el crecimiento económico y de su capacidad de generación de recursos, sobre todo en una época de cambio de paradigma que ya anuncia la desaparición de profesiones que hasta ahora creíamos necesarias debido a la irrupción de la tecnología y la robotización, lo que significará la destrucción de millones de puestos de trabajo en todo el mundo en un plazo de cinco años.

Las empresas no pueden despreciar la capacidad y el talento de sus trabajadores porque de ellos va a depender el futuro del proyecto y, en consecuencia, su consolidación. Como señala Cancelo, “la empresa del futuro es un conglomerado de cerebros en evolución permanente”.

Esa forma de compartir en todas sus facetas la toma de decisiones de una empresa con aquellas personas que participan en su desarrollo se presenta como un elemento cualitativo importante si se quiere contar con compañías de éxito en el futuro.

La participación de los trabajadores en las empresas está también vinculada a un factor esencial para el desarrollo de una sociedad como es el de la vinculación de las compañías con el entorno donde están ubicadas. Se plantea como un elemento fundamental a la hora de alcanzar una sociedad más equilibrada, precisamente por la gran contribución que la actividad empresarial hace a los recursos públicos que luego se transforman en bienes comunitarios.

La participación de los trabajadores que provoca el anclaje de las empresas en el territorio es el mejor antídoto para que inversores de capital que buscan la rentabilidad en el corto plazo, en un momento de gran disponibilidad de recursos financieros como la que existe hoy en el mercado, dirijan su mirada a otros lugares. Se trata, en estos momentos de cambio de paradigma y de adelantarse a lo que está por venir, de poner en marcha un modelo de empresa más humanista, más cercana a las personas como centro y eje que deben ser del desarrollo económico. La historia del auzolan tan extendida en otro tiempo en nuestros baserris y la existencia de una experiencia de éxito como son las empresas de economía social que conforman Corporación Mondragon aportan un bagaje histórico que hacen que esa apuesta por un modelo empresarial más inclusivo se pueda plantear con perspectivas de realismo.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902