Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
Aztertuz

Varapalo de Estrasburgo

Fiar a Europa el fin de la dispersión tras la última resolución puede ser otro error estratégico y político de los presos y de la izquierda abertzale

Enrique Santarén - Viernes, 3 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:11h

En el día de ayer se pudieron comprobar dos cosas cruciales en el terreno de la política penitenciaria: que la normativa carcelaria puede regirse por principios de humanidad y que la dispersión de presos e incluso el alejamiento, por sí mismos, no significan necesariamente la vulneración de los derechos humanos fundamentales, al menos tal y como están recogidos en la Convención Europea.

Sara Majarenas, presa condenada por pertenencia a ETA, podrá vivir fuera de la prisión con su hija Izar, de tres años y que fue apuñalada brutalmente por su padre en enero, después de que el juez le otorgara el segundo grado penitenciario atendiendo a las especiales circunstancias del caso. El juez, con un criterio intachable, aplica el “principio de flexibilidad”, que aquí podría traducirse por “de humanidad”, con el objetivo de que la menor tenga la protección de su madre fuera de la cárcel. También atiende -y es muy necesario subrayarlo- a un escrito de Majarenas en el que la presa se desvincularía de ETA, reconocería el daño causado y se comprometería a no utilizar la violencia.

La segunda de las cuestiones -la dispersión/alejamiento- tiene gran enjundia jurídica y política. El rechazo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) al recurso de tres reclusos de ETA encarcelados entonces en Francia supone un gran varapalo a la estrategia de la izquierda abertzale, ya que Estrasburgo entiende -pese a que no entra en el fondo de la cuestión- que el hecho de que estuvieran en cárceles situadas a cientos de kilómetros de sus familiares no vulnera su derecho a tener una vida familiar normal dentro de las circunstancias.

Los presos de ETA anunciaron en enero que acudirían a Europa para denunciar la dispersión. El primero fue Kantauri, al que seguirían otros 260. Pero pedir el amparo de Estrasburgo tiene este doble filo. Quizá estos otros recursos estén mejor argumentados -la resolución de ayer del TEDH afirma que la demanda estaba “manifiestamente mal fundada”- pero se corre el riesgo de otro varapalo similar. Ya se dio con la ilegalización de Batasuna.

Plantear la dispersión en términos de derechos humanos -otra cosa es la “humanidad”- es, posiblemente, un gran error estratégico, político y jurídico de los reclusos y de la izquierda abertzale. El camino es otro: el de la flexibilidad individualizada, como en el caso de Sara Majarenas. Los presos son los primeros que deben, como ella, ser flexibles y dar pasos de “humanidad”, de reconocimiento del daño, desvinculación de la violencia y acogimiento a las vías legales. Y si ETA se disuelve, habrá margen para mayor flexibilidad aún.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902