Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

El tercer milagro de Martín

el técnico navarro, que salvó dos veces a osasuna del descenso a segunda b, lo ha liderado ahora a un inesperado ascenso a primera división

Un reportaje de Fermín Zaraquiegui/Efe - Lunes, 20 de Junio de 2016 - Actualizado a las 06:11h

Martín Monreal saluda a varios aficionados rojillos, ayer en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona.

Martín Monreal saluda a varios aficionados rojillos, ayer en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona. (Efe)

Galería Noticia

Martín Monreal saluda a varios aficionados rojillos, ayer en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona.

el primero, hace 19 años, y el segundo, la pasada temporada, fueron para salvar a Osasuna del descenso a Segunda B, pero el tercer milagro de Enrique Martín Monreal ha sido para devolver al club navarro a la elite del fútbol. Martín, que ya logró el ascenso con Osasuna como jugador, ha dirigido al equipo pamplonés a la máxima categoría del fútbol estatal dos años después del descenso del club, en un espacio de tiempo más breve de lo previsto y a pesar de las limitaciones deportivas y económicas de la entidad.

Hasta la pasada temporada el técnico navarro era recordado por la afición osasunista por lo que se denominó El milagro de Martín, cuando en la temporada 1996-97 cogió al equipo en las últimas cinco jornadas para salvarlo en una situación límite del descenso a Segunda B, con cuatro victorias y un empate.

Martín tuvo después dos oportunidades en el banquillo rojillo para intentar el ascenso a Primera División, pero no pudo conseguirlo y finalmente fue Miguel Ángel Lotina el que llevó a Osasuna en el año 2000 a Primera, donde los navarros estuvieron 14 temporadas seguidas.

Tras el descenso de hace dos años, Martín fue reclamado de nuevo para un nuevo servicio al club pamplonés por el peligro de un descenso a Segunda B tras las destituciones de Jan Urban y José Manuel Mateo. Martín, llamado a falta de seis jornadas y sin haber entrenado los anteriores siete años, lideró a Osasuna hacia la permanencia, aunque se consiguió en el tiempo añadido de la última jornada en Sabadell.

La vuelta a los banquillos incluso le pasó factura respecto a su salud, al padecer una angina de pecho en su primera semana de entrenamientos y que le impidió dirigir el primero de los seis partidos del final de la pasada campaña. Este segundo milagro, hace justo un año, evitó probablemente la desaparición de la institución, ya que tras el descenso salió a relucir la gran deuda del club que incluso conllevó una Ley Foral para reestructurar la deuda con la Hacienda navarra.

Martín, curiosamente, no era la primera opción de la directiva presidida por Luis Sabalza, en el cargo desde diciembre de 2014, pero finalmente fue renovado para esta temporada, en la que Osasuna, al igual que el año pasado, ha tenido que competir con solo 18 fichas profesionales por sanción de la LFP.

Regresando a la raíces del club, armando una plantilla con jóvenes canteranos y veteranos comprometidos, Osasuna, que solo aspiraba a una temporada tranquila, ha sorprendido con una campaña en la parte noble de la tabla. Aunque ha estado 35 de las 42 jornadas de la Liga regular entre los seis primeros, y ocho jornadas como líder, se metió en la fase de ascenso en el último partido al ganar en Oviedo y favorecerse curiosamente de una victoria del Girona que deshacía un cuádruple empate que perjudicaba a Osasuna, sexto clasificado. Ese “chute moral”, como definía Martín, ha llevado a Osasuna a terminar la temporada en su mejor momento y subir al ganar los cuatro partidos de la fase de ascenso contra el Nàstic y el Girona.

Se cumple así el tercer milagro de Martín, porque más allá del logro deportivo, el retorno a Primera División permite al club liquidar prácticamente la deuda contraía con la Hacienda foral, que requirió la dación en pago con el patrimonio de la entidad: el estadio El Sadar y las instalaciones de Tajonar.

Martín Monreal, que durante la temporada regular ilusionó hablando del ático (por los puestos de ascenso) y la “gran liada” en la fase de ascenso, se ha convertido en el principal artífice del ascenso rojillo, aunque bromea con su vuelta a los banquillos: “¡Qué mal tiene que estar el fútbol!”.

Cercano y pasional, enamorado del coaching deportivo, Martín emite un mensaje cortoplacista de aprovechar el momento. “Vamos a cenar hoy y ya veremos qué desayunamos mañana”, es una de sus frases favoritas, con la idea de “gozar” el momento y sin preocuparse por el futuro: “Pensar mucho es muy malo”, es otra de las máximas del técnico navarro, que ha prometido ofrecer su próxima rueda de prensa en un ático.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

    • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
    • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902