Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
Opinión

¿Qué se sabe de Alberto Garzón?

Juan Mari Gastaca - Jueves, 16 de Junio de 2016 - Actualizado a las 06:12h

Juan Mari Gastaca

Galería Noticia

Juan Mari Gastaca

Alberto Garzón, el político más valorado de España, es hoy un digno telonero en la campaña de Unidos Podemos. La penitencia del débil cuando pacta con el poderoso pensando que le puede tratar de tú a tú. Aquel político brillante, faro del relevo generacional del comunismo escasamente regeneracionista de Cayo Lara en medio del estallido social del 15-M, y dotado de un verbo intencionado y maneras aceptables de yerno sin reparos, apenas ha conseguido que le sitúen en el quinto puesto de la candidatura de la nueva coalición por Madrid. Le aseguran el escaño, claro, pero ahora mismo también es un diputado en funciones.

Garzón se cree mucho más que Pablo Iglesias la cruzada por la unidad de la izquierda. Es mucho menos dogmático que su nuevo compañero que no amigo, más sincero en sus intenciones de alcance político y estratégico, igualmente concienciado de que ha llegado el momento de derribar de una vez a la derecha y a las políticas entreguistas de la austeridad, pero infinitamente menos poderoso. Izquierda Unida, en un hilarante proceso asambleario con participaciones tan ridículas que hasta podrían haber comprometido la solidez democrática de sus resultados, ha dado un paso hacia la supervivencia económica dejándose por el camino los jirones de su armadura ideológica aunque se proteja con la manta de una izquierda social más fuerte.

Ocurre que IU nunca inquietó al PSOE desde su fundación por mucho que se empeñara Julio Anguita, el mismo que no tuvo reparos en entregarse al PP de Aznar alentado por Pedro J. Ramírez y que ahora unge a Iglesias como salvador divino ante los males del neoliberalismo. Fue un proyecto fallido en su intento de alumbrar el primer sorpasso pero sostenido sobre principios bien trabados. Y ni siquiera Garzón, ascendido con urgencia para contener el vendaval que suponía la nueva generación política de Podemos, supo contener la hemorragia. En apenas dos años, aquel obstinado rechazo de Cayo Lara a admitir unas primarias con Iglesias para decidir quién encabezaría la lista de IU a las elecciones europeas abrió la espita a la defunción de su partido.

IU lucha denodadamente por su acotado espacio político en esta campaña del 26-J en la que se acerca al olvido, consciente de que Podemos le arrincona en el día a día de una coalición concebida bajo el principio irrenunciable del oportunismo y de convertirse en la referencia, por fin, de la izquierda española. En ese conato de rebelión más efectista que efectiva es fácil ver cómo unos y otros, hasta ahora enemigos irreconciliables, duplican sus propias campañas y pegan sus propios carteles, sin que saquen tiempo para compartir siquiera una cerveza. Iglesias y Garzón ya se tomaron la suya, pero solo fue para celebrar el acuerdo delante de los fotógrafos. Aquella tarde, IU dejaba de preocuparse por sus deudas. Y Podemos sonreía.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902