Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
‘LAS MIL Y UNA NOCHES: EL DESOLADO’

Más alegorías a la portuguesa

 Segunda entrega de la trilogía de Miguel Gomes SHEREZADE SIGUE ESQUIVANDO SU SENTENCIA DE MUERTE CONTANDO HISTORIAS SOBRE LA COMPLICADA SITUACIÓN SOCIAL, POLÍTICA Y ECONÓMICA PORTUGUESA

Un reportaje de Itsaso Urdina - Viernes, 10 de Junio de 2016 - Actualizado a las 06:14h

Distintas escenas de la primera parte de la trilogía ‘Las mil y una noches’, de Miguel Gomes.

Distintas escenas de la primera parte de la trilogía ‘Las mil y una noches’, de Miguel Gomes.

Galería Noticia

Distintas escenas de la primera parte de la trilogía ‘Las mil y una noches’, de Miguel Gomes.

M iguel Gomes, realizador de Aquel querido mes de agosto y Tabú, continúa con el viaje fantástico y alegórico por un Portugal en crisis en El desolado, la segunda entrega de Las mil y una noches. Si en la primera se centraba en los factores que habían generado la crisis portuguesa y en quienes se enfrentan a ella a través de la lucha o la resignación, ahora toca el turno a las víctimas.

Sherezade (Crista Alfaiate) cuenta en esta película tres historias -la tercera subdividida a su vez en tres partes- sobre cómo la desolación invadió a los hombres, utilizando para ello imágenes sorprendentes, personajes inesperados y situaciones insólitas, y dejando siempre lugar para la esperanza y humor. “Hay que proteger al espectador de lo dramático, y el humor es un filtro muy eficaz para soportar ese dolor”, explica Gomes.

El primero de los tres relatos lleva por título Crónica de la fuga de Simao, Sin tripas, apodado así porque nunca engorda aunque coma mucho. Tras haber asesinado a cuatro mujeres, entre ellas su esposa y su hija, Simao (Chico Chapas) vaga por el campo sin morada fija tratando de eludir a la justicia y soñando con prostitutas y perdices. Hasta 160 policías lo persiguen durante seis semanas, mientras se convierte en un héroe local por lograr desafiar a las odiadas autoridades. Incluso crímenes como los suyos, dice Sherezade, pueden atribuirse indirectamente a la penuria económica. “El mal es solo una intensa tendencia al egoísmo”, asegura.

En Las lágrimas de la jueza, uno de los capítulos más delirantes de la trilogía, una jueza (Luisa Cruz) se enfrenta al caso de un violador con un retraso profundo, a una historia de novatadas, un robo de vacas, un viejo que se hace pasar por indigente en un programa de televisión, un banquero y su genio… Situaciones absurdas que adquieren, sin embargo, un notable dramatismo. Parece que la corrupción y la falta de moral lo atraviesa todo, aunque siempre hay gestos de dignidad que conjuran el pesimismo.

El relato que cierra la película, Los dueños de Dixie, gira en torno a un perro, mezcla de maltés y caniche, que un día apareció en un barrio marginal y pasa por la vida de varios vecinos de un edificio. Son gentes que recurren a bancos de alimentos, que se ven forzadas a abandonar sus casas por problemas económicos e incluso que hacen pactos de suicidio;personas con sus penas y alegrías en un bloque que simboliza a un país entero. No faltan tampoco en esta tercera parte los momentos desenfadados, como el ascensor que no funciona porque unos juerguistas orinaron en su hueco o los niños mirando por un agujero a los vecinos que practican sexo.

En esta segunda parte de Las mil y una noches, se repiten varias constantes en el cine de Gomes. Una de ellas es la presencia decisiva de los animales, tanto simbólica como física dentro de las historias. Si en Tabú era un cocodrilo melancólico el que sentía atracción por el lugar donde se encontraban los amantes prohibidos y en El inquieto un gallo convencía al juez de la utilidad de su canto, en El desoladoes una vaca quien decide intervenir y contar la historia de su muerte para aclarar un hecho que parece no tener solución.

De igual forma, Gomes vuelve a recurrir a la cultura popular y, en especial, al hecho de contar las historias. “Cuando eres niño es casi imprescindible que la abuela te cuente historias y haya una transmisión de algo -ha afirmado el cineasta- . El cine está conectado con ese universo casi mágico de contar cosas que no se parecen a la vida, que no son la vida, que están en otro mundo, pero que nos enseñan cosas sobre la vida”. Y en ese contar historias, Gomes mezcla la realidad con la ficción, la memoria con la imaginación, el delirio con los deseos, para trazar un retrato de un Portugal destruido por la crisis y los recortes.

En el plano técnico, la fotografía de Sayombhu Mukdeeprom encuentra una vez más el dinamismo en la serenidad y la belleza en la decadencia, por ejemplo, al retratar los diminutos pisos del último relato. La selección musical incluye temas pop, como el Say you, say me de Lionel Richie, que nunca había sonado tan triste como en El desolado.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902