Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
josé ángel sodupe, presidente del bidasoa

“La espina de un descenso no te la quitas subiendo en los despachos;desde 2007 soñaba con lo del domingo”

Mientras la plantilla del Bidasoa disfrutaba en casa del día después del ascenso, el presidente del club lo hacía trabajando, bastante lejos de Gipuzkoa además

Una entrevista de Marco Rodrigo Fotografía Iker Azurmendi - Martes, 7 de Junio de 2016 - Actualizado a las 06:11h

José Ángel Sodupe

Galería Noticia

José Ángel Sodupe

donostia- ¿Qué hora le dio el domingo por la noche, si se puede saber?

-Los jugadores se quedaron más tiempo por ahí, pero yo llegaría a casa hacia las dos de la mañana.

¿Y cuánto ha tardado en sonarle el despertador?

-Poco, cuatro horas. A las seis me he tenido que levantar. Porque yo vivo de mi trabajo, no del balonmano. Además, ha tocado pegarme un viajecito largo, desde Irun hasta Galicia en coche. Estoy que, o me pongo palillos en los ojos para que no se me cierren, o me quedo frito.

Cansado, pero contento...

-Claro, claro. La alegría lo compensa todo. Sarna con gusto no pica, que suelen decir. Es que lo del domingo no me lo podía perder... La cena de celebración fue improvisada. En un principio, yo no iba a acudir, por aquello de que me tocaba madrugar. Pero al final pensé que un día es un día. Porque, además de una celebración, también se trataba, en cierto modo, de una despedida. Ya sabes cómo es esto del deporte. Unos van, otros vienen...

¿Cuánto tiempo lleva como presidente del Bidasoa?

-Trece años y medio.

¿Y la del domingo fue la mejor jornada que ha vivido en el cargo?

-Por desgracia, durante mi mandato he tenido más momentos malos que buenos. Aunque también ha habido alegrías. Recuerdo, por ejemplo, una victoria en León que nos clasificó para Europa, en 2006. Pues bien, lo del domingo en Irun lo supera todo con creces. Lo voy a recordar toda mi vida. Así que, respondiendo a tu pregunta, te diré que sí, que fue mi día más feliz como presidente. Y con mucha diferencia. Todo lo vivido el fin de semana en Artaleku supuso un sueño para mí, un anhelo que tenía en mente desde que en 2007 bajé al equipo. Esa espina clavada no me la iba a poder quitar hasta conseguir devolver un día al Bidasoa a la Asobal. Y por fin lo hemos logrado.

El ascenso administrativo de 2013 no le alivió esa pena que arrastraba...

-No, no. Es que no tuvo nada que ver. Aquello fue algo accidental, un asunto de despachos, que además salió cuando salió, muy tarde. Creo recordar que nos propusieron competir en la Asobal a finales de julio. Ya teníamos la plantilla confeccionada, los presupuestos cerrados... Pero contábamos con un entrenador valiente (el propio Fernando Bolea) que dijo: “Venga, que yo me atrevo”. La liga era demasiado competitiva para nosotros y pasó lo que pasó, que volvimos a descender. Lo que estaba en mi cabeza durante todos estos años era subir en la cancha, deportivamente, y no como hace tres temporadas.

Han sido campañas complicadas en lo deportivo y en lo económico. ¿Cuándo tocó fondo el club?

-Entre 2010 y 2011. Estuvimos a un tris de desaparecer, cuando no nos quedaba nada para cumplir 50 años (en 2012). La entidad tenía un agujero muy gordo. Fueron momentos muy duros que salvamos, sobre todo, gracias al apoyo de las instituciones. En el club, por nuestra parte, trazamos un plan de viabilidad que hemos cumplido con creces. Y este es uno de los aspectos de los que más orgulloso me siento, de haber conseguido mantener vivo al Bidasoa. Recuerdo que en 2013, cuando estuvimos en la Asobal, me comentaron que somos, junto al Barcelona, el único campeón de Europa que no ha cerrado la persiana en el Estado. Para mí se trata de un motivo de satisfacción.

¿Todo esto que me explica es como un ascenso más, como un título más?

-El asunto es que en su día supimos aguantar en la División de Honor Plata, supimos estar a las duras y a las maduras. A la hora de confeccionar las plantillas, nos fijábamos mucho más en la parcela económica que en la faceta deportiva, la cual también debíamos cuidar con unos mínimos, ya que al menos queríamos mantenernos. Desde ese punto de partida, mirando con lupa cada euro gastado, se logró que el club diera la vuelta a una situación muy delicada. Y comenzamos entonces a buscar cotas más altas. En 2013, aunque luego subiríamos en los despachos, nos quedamos a un paso del ascenso deportivo. Y el año pasado también disputamos el play-off, en Santander.

Pero da la sensación de que esta ha sido la primera temporada en la que se ha apostado realmente por intentar subir.

-Sí, sí, tienes razón. Es que el verano pasado formamos, además, una nueva directiva, y la gente nueva entró en el club con mucha ilusión, con unas ambiciones muy grandes. Vista la situación de la entidad, prácticamente saneada, pensamos ya en hacer una plantilla con un objetivo claro de ascenso, con dos jugadores en cada posición. Nos planteamos intentar subir directamente, pero tras una liga preciosa fuimos segundos con 51 puntos, una cifra que otras temporadas nos habría otorgado la primera plaza con cierta holgura. Al final, todo se ha dado como se ha dado, no sé si mejor pero seguro que más bonito.

Por lo que me dice, el salto que da el Bidasoa en 2016 es mucho más sólido que el de 2013.

-Por supuesto. Es lo que te comentaba antes... Aquel año subimos en los despachos, a finales de julio y con una plantilla ya hecha para jugar en Plata. Ahora, en cambio, estamos a comienzos de junio, y tenemos dos meses por delante para planificar la próxima temporada. Hay más tiempo. También más recursos. Y luego está todo lo que hemos ido aprendiendo con el paso de los años, en base a errores pasados. En este sentido, ya tenemos cierto trabajo hecho: contactos entablados, conversaciones con jugadores para que continúen en el club, situaciones que estaban a expensas de ascender o no... Ahora vienen unas semanas de trabajo importante para dejar el equipo confeccionado cuanto antes.

¿Un equipo para Fernando Bolea? ¿Seguirá el entrenador?

-Eso tenemos que hablarlo y consensuarlo entre todos. Hay que analizarlo bien, sentarse con él... Por suerte, ahora tengo en la directiva a unas personas que llevan toda la parcela deportiva, y yo me desentiendo de estos asuntos. Son ellos los que están hablando con jugadores y con entrenador en clave de futuro.

¿Le transmiten desde ese sector de la directiva si va a haber muchos cambios en la plantilla este verano?

-Sí, algunos habrá. Por distintas circunstancias. Habrá quienes prefieran no seguir por motivos económicos, habrá quienes tengan otras ofertas por ahí, y habrá también gente que a nosotros no nos interese que continúe. El deporte es así, tiene estas cosas. Un día estás aquí y el día siguiente estás allí. Y en esto no influye que seas mejor o peor. Es algo que atiende, más que nada, a proyectos, a ciclos que puedes querer cambiar porque entiendes que ya se han terminado... Pero claro... Luego, una vez que suceden estas cosas, no todo el mundo las entiende de la misma forma.

¿A qué se refiere?

-A esas cosas del deporte que te comentaba ahora. Los movimientos que se producen a estas alturas de la temporada son, simplemente, cosas del deporte. Pero yo tengo la sensación de que se interpretan de forma distinta en función de la dirección en la que se produzcan. Cuando es un jugador el que, por lo que sea, no se quiere quedar en un sitio, el club lo tiene que admitir. Pero cuando el club no quiere contar con alguien, porque no llega a unos parámetros económicos o porque entiende que se necesitan cambios, enseguida parece que los malos somos nosotros. Es algo que jamás entenderé.

¿Seguirá el meta Dejanovic? Parece que maneja una oferta del Anaitasuna.

-Pues no lo sé. No es que no te quiera contestar, ¿eh? Es que sinceramente no lo sé. Sí debe tener alguna oferta por ahí. Sí debe haber hablado alguien con él. Del rumor del Anaitasuna me enteré el mismo domingo por la noche. Pero, bueno, a estas alturas siempre surgen cosas de estas, que nunca sabes hasta qué punto son bulos. Afortunadamente, como te decía antes, yo ahora me centro más en la parcela económica del club.

Enseguida le cuestiono al respecto, pero déjeme preguntarle antes por un último nombre propio. ¿Será Mikel Agirrezabalaga uno de los fichajes para la Asobal?

-Hay gente con la que ya hemos hablado, gente que está negociada de antemano, gente que estaba a expensas de si ascendíamos o no... Mikel lleva ya muchos años en la cresta de la ola, en la Asobal. Y sí te puedo reconocer que su nombre es uno de los que tenemos sobre la mesa, en alguna de las situaciones que acabo de enumerar. A partir de ahí, habrá que ver si las cosas se terminan materializando. Entrarán en juego ahora aspectos económicos, aspectos deportivos... Ya veremos.

¿Qué ventanas se le abren ahora al club en materia económica?

-Nos toca a nosotros empezar a abrirlas. Lo primero va a ser hablar con las instituciones, a ver hasta dónde podemos llegar o qué podemos hacer. Y luego, aunque ya sabemos cómo está el asunto de la publicidad y de las empresas, intentaremos aprovechar el tirón de la Asobal para vendernos mejor. ¿En qué sentido? Bueno, pues ahora, al tocar puertas, podemos decir que vamos a salir en la televisión. Vamos a tener otra repercusión. Dentro de lo difícil que está todo, nos puede resultar más sencillo encontrar esponsorizaciones.

¿Se refiere incluso a la posibilidad de encontrar un patrocinador principal que dé nombre al equipo?

-Durante los trece años que llevo de presidente no he dejado de pelear por ello. Conseguirlo sería sinónimo de recibir una aportación económica muy importante que permitiría al club mirar a objetivos mayores que los actuales.

Me decía el año pasado el presidente del Bera Bera, Fernando Díez, que mucha gente se sigue refiriendo a su club como “el Akaba”.

-Claro. Mira, yo viajo bastante por motivos de trabajo y cuando comento por ahí que soy presidente del Bidasoa muchos responden: “¡Ah, coño! ¡El Elgorriaga!”. Yo les digo que no, que de Elgorriaga ya nada, pero que ojalá siguiéramos llevando ese nombre. Si te fijas, la época dorada del club se dio cuando teníamos ese patrocinador. Pero aquello ya se terminó. Ahora mi lucha y mi sueño es conseguir ese nuevo espónsor que dé nombre al club.

Ha empleado en una de sus últimas respuestas la palabra “objetivos”. ¿Cuáles serán los del Bidasoa en su regreso a la elite?

-La Asobal, dentro del bajón que ha podido experimentar durante los últimos años, sigue siendo exigente y dura. Nosotros llegamos a ella con un proyecto que mira al medio y largo plazo. En primera instancia, vamos a buscar dejar a dos o tres equipos por debajo para garantizarnos la salvación con solvencia, sin apuros de última hora. Y a partir de ahí trataremos de ir subiendo peldañitos para ver hasta dónde podemos llegar. El tiempo lo dirá.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902