Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
Ese mundo nuestro

Quiero y no puedo en Libia

Por Valentí Popescu - Lunes, 30 de Mayo de 2016 - Actualizado a las 06:12h

Galería Noticia

Lo de quiero y no puedo sería una magnífica definición de la política occidental en Libia si no fuera porque quizá le convendría aún mejor la de “hacer primero y pensar después”. Así y todo, la última pirueta de la diplomacia del bloque atlántico en Libia -la creación de un llamado Gobierno de Convergencia Nacional en Trípoli- encaja perfectamente con cualquiera de las dos definiciones.

Ante la vertiginosa disolución del país en un caos del que emerge con fuerza creciente el Estado Islámico (EI), los occidentales se han inventado un acuerdo de las fuerzas contendientes libias -excepto EI - y le han endosado al bando oriental un Gobierno en Trípoli bajo la presidencia de Faiez Sarradsh.

El único punto de coincidencia entre Tobruk y Trípoli es el miedo a que el ganador último de la guerra civil sea el Estado Islámico

La empecinada e irreflexiva aniquilación del régimen de Gadafi por Occidente redujo al país a un mosaico medi

Pese a que ese Gabinete cuenta con más esperanzas que seguidores, a la toma de posesión de Sarradsh asistieron los ministros de Exteriores de Alemania, Francia, Gran Bretaña y un enviado especial de la ONU. La principal de las muchas esperanzas occidentales puestas en Sarradsh es que este acabe por llegar a un acuerdo con el Gobierno de Tobruk (Libia Occidental es desde siempre el gran rival de Libia Oriental). Para ello cuenta en primer lugar con el único punto de coincidencia de Tobruk y Trípoli : el miedo a que el ganador último de la guerra y guerrillas civiles sea el EI, quien ya ha establecido una sólida cabeza de puente en Sabratha y toda una serie de aldeas y pequeñas urbes en los lindes de las zonas de influencia de Tobruk y Trípoli.

Esto suena más amenazador de lo que lo es realmente. La empecinada e irreflexiva aniquilación del régimen de Gadafi por las potencias occidentales redujo al país a un mosaico medieval de banderías, áreas tribales, ejércitos mercenarios en constante cambio de bando así como intervenciones mayormente económicas de países como Turquía, Catar, los Emiratos Árabes y Egipto que tratan de dilucidar en suelo y con sangre libia conflictos políticos propios. Pero es evidente que un malaje localizado puede degenerar en enfermedad letal si se le deja medrar largo tiempo sin una cura adecuada.

Y hoy por hoy nadie parece saber cuál es esa cura o si lo sabe, no parece querer asumir su precio. Mirando la historia reciente, uno se inclina a creer que Occidente no sabe cuál es la cura ni tampoco quiere asumir el costo de un eventual tratamiento. Y las naciones musulmanas que han tomado cartas en el conflicto tienen en cuenta toda una serie de intereses entre los que brillan por su ausencia los intereses del pueblo libio.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902