Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
Mirarte

... y cuando despertó, Hacienda seguía allí

El Ministerio español de Empleo reclama parte de la pensión a autores y artistas jubilados que siguen creando. En Euskal Herria la incidencia del plan antifraude que instauró la Seguridad Social en 2012 es, de momento, mínima

Un reportaje de Iñaki Mendizabal Elordi - Lunes, 21 de Marzo de 2016 - Actualizado a las 06:08h

Los escritores afectados, respaldados por compañeros de otras disciplinas, presentaron sus alegaciones en el Ministerio.

Los escritores afectados, respaldados por compañeros de otras disciplinas, presentaron sus alegaciones en el Ministerio. (Foto: Efe)

Galería Noticia

Los escritores afectados, respaldados por compañeros de otras disciplinas, presentaron sus alegaciones en el Ministerio.

El plan antifraude que la Hacienda y la Seguridad Social del Estado español pusieron en marcha en 2012 está levantando ampollas entre los creadores, que claman al cielo ante los hallazgos del fisco. Escritores, artistas, fotógrafos... están haciendo un cursillo intensivo de abogacía desde hace unos meses. A las personas jubiladas que siguen publicando y cobrando los derechos de autor, o se prodigan en talleres, conferencias, etc., cobrando la correspondiente minuta, el Ministerio de Empleo les reclama la pensión. Algunos ya han pasado por la oficina de la Inspección de la Seguridad Social y se han dado a conocer casos llamativos, como el del escritor y periodista Javier Reverte, al que le han reclamado más de 120.000 euros, además de retirarle la pensión, que ya ha dejado de cobrar. Al hilo de estos hechos, artistas y escritores han creado la plataforma Seguir creando y el PSOE ha presentado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley para que se compatibilice el cobro de la pensión con cualquier actividad creativa.

Los afectados argumentan que la medida representa un acto de “terrorismo cultural”, como ha llegado a decir el poeta ovetense Antonio Gamoneda. Ellos defienden la bandera de la excepcionalidad de su situación y de su oficio de creador, y se muestran preocupados por el efecto que esto puede causar en la creación cultural. Pero la legislación española es clara: recibir una pensión de jubilado y trabajar son incompatibles (trabajar cobrando, se entiende). En este sentido, la ley española difiere de la de muchos otros países de la Unión Europea, caso de Suecia, Reino Unido, Alemania, Francia o Austria, por citar algunos ejemplos, donde los artistas pueden compatibilizar el cobro de la pensión con toda clase de trabajos.

Hacienda ya ha dicho que esta revisión de las cuentas de los creadores no afecta a los derechos de autor, sino a las actividades paralelas que surgen del quehacer literario, como la promoción del propio libro, pero nadie se fía y los bufetes de abogados se ponen las botas. “Pierden los autores pero también pierde la sociedad”, argumentan desde las asociaciones de escritores y músicos, pero en este tema hay muchas cuestiones que no se cuentan o no se quieren contar. Por ejemplo, que hay una tercera vía a la que pueden recurrir los creadores y las creadoras del Estado. Una vía que les resta la mitad de la pensión pero que les permite trabajar todo lo que quieran. Se llama jubilación activa.

En Euskal Herria ya hay una escritora que se ha apuntado a esa opción. Arantxa Urretabizkaia lleva un año funcionando de esa manera: “Este tema se ha expuesto de muy mala manera”, dice. “La cuestión es que hay que cumplir la ley y mientras tanto hay que ofrecer propuestas mejores y más equitativas que beneficien al colectivo, no solo a unos cuantos. Pero la solución no es escaquearse de la ley”, asegura. La periodista donostiarra cree, además, que el problema no radica en los derechos de autor, por los que no pagan IVA: “Los derechos de autor van por otro camino. El problema es que si percibes toda la pensión tienes derecho, además, a cobrar el salario mínimo interprofesional, que son 9.000 euros, y si te pasas de ahí estás quebrando la ley, y normalmente esa cifra se rebasa con otro tipo de actividades, no con los derechos de autor”.

Para Urretabizkaia el escándalo sería más creíble “si la reivindicación no fuera me han pillado y a ver qué hago ahora, sino si la reclamación fuera cambiar la legislación vigente en beneficio de todo el colectivo”. Urretabizkaia sabe de lo que habla. Durante años representó a Euskal Idazleen Elkartea ante Cedro (Asociación que gestiona los derechos de autor y de propiedad intelectual de los autores y editores estatales), y en estas reuniones “veíamos casos de escritores y traductores de toda España que lo estaban pasando muy mal. Es un colectivo que no se ha protegido. Por tanto, la cuestión principal no es que unos pocos, además de recibir la pensión, quieran ganar más dinero;la cuestión es que hay que darle más protección al sector en general”.

euskadiEKKI, la comunidad que pretende gestionar los derechos de autor de los creadores vascos, apenas se pronuncia sobre el tema. “Nosotros pretendemos gestionar los derechos pero de momento no nos metemos en temas legislativos, que ya vienen impuestos. Más adelante ya se verá”, aseguran desde la incipiente entidad.

En Euskal Idazleen Elkartea, la asociación de escritores euskaldunes, tampoco han recibido reclamaciones. En Euskal Herria apenas hay dos o tres escritores que viven de la literatura;el resto tienen otro trabajo. En este sentido, Urretabizkaia recuerda que cuando ella estaba involucrada en EIE, “llegaba poca gente pidiendo ayuda”. “Puede que los escritores no estuvieran bien informados o puede que les diera vergüenza, pero apenas hubo casos de ese tipo”, dice.

los datos

La ley establece que los escritores pueden perder temporalmente la pensión si los ingresos por actividades profesionales superan el salario mínimo anual, fijado en 9.172,80 euros. Dentro de estos ingresos no sólo se cuentan conferencias o charlas, sino todos los derechos de autor, incluso los que corresponden a obras escritas antes de la jubilación.

Opción. La ley establece una opción intermedia que apenas se ha planteado. Los creadores pueden cobrar la mitad de su jubilación, si así lo desean, y trabajar a la vez, superando, si pueden, esa barrera de los 9.000 euros.

Las razones. Los artistas y escritores aseguran que lo que ellos crean es personal y no lo podría hacer otra persona. Además, la prescripción de derechos de autor pasados los 70 años les coloca en clara desventaja. Sus herederos perderán los derechos pasado ese tiempo, lo que no ocurre con el resto de herencias o transmisiones.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.

Información relacionada

  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902