Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
Roberto MorenoResponsable del servicio de justicia de adultos del gobierno vasco

“La justicia restaurativa favorece una sociedad más justa y segura”

En su opinión, en los delitos violentos es donde la justicia restaurativa tiene el mayor campo, porque atiende esas necesidades a las que no llega la justicia ordinaria

Aitor Anuncibay Ainara Garcia - Jueves, 10 de Marzo de 2016 - Actualizado a las 06:09h

Roberto Moreno

Roberto Moreno

Galería Noticia

Roberto Moreno

donostia-¿Cómo podría definirse la justicia restaurativa?

-La justicia restaurativa, en vez de poner el foco en la retribución o en el delito que comete una persona, lo pone en su reparación y en la responsabilidad del victimario, el ofensor o delincuente.

¿En qué nivel está Euskadi en este aspecto?

-El Gobierno Vasco fue pionero. Ya en 2007 estableció servicios de mediación sin haber un marco legal que lo regulase. Esto se ha hecho con protocolos y con la implicación de todos los operadores jurídicos. Tienen que estar de acuerdo la fiscalía y, por derivación, deben hacerla los jueces.

¿Cómo se aplica?

-Se establece un periodo con unos servicios públicos, que los pone el Gobierno Vasco dentro de la propia Administración de Justicia. En este caso están los mediadores, que son especialistas ajenos al proceso judicial. Les preguntan a las partes de otra manera distinta: qué sienten, cómo lo han pasado, qué es lo que necesitan. Y, frente a las posiciones de una justicia adversarial, se va a los intereses que hay debajo. Estamos en una sociedad muy conflictiva, muy judicializada, y con esto se quiere lograr una justicia de mayor calidad. El Gobierno Vasco promueve esta intermediación en la jurisdicción penal y en la familiar, por la especial protección del menor y porque el grado de conflicto es muy alto cuando esas separaciones se judicializan.

¿Es extensible a otros ámbitos?

-Intentamos extenderlo a todos. Algunos ayuntamientos han hecho algo de lo que se denomina como mediación comunitaria, en la que hay otro tipo de técnicas, conferencias, círculos... Ese ámbito es más diverso, todavía más experimental, porque aquí la estructura comunitaria no es tan fuerte como en los países anglosajones. En la educación, la escuela vasca está haciendo grandes progresos para relacionarnos de otra manera: en las gelas está el txoko para escuchar y el txoko para hablar cuando hay un conflicto. Se trata de aprender a escuchar activamente, ponerse en el lugar del otro. Creo que son pequeñas cosas que tienen que ver con la justicia restaurativa. Hay que avanzar más para lograr una sociedad que evite ir a conflictos judicializados.

¿Cómo se gestionan los delitos graves?

-Los delitos leves son casi el 80% de lo que se nos traslada, pero sí hay un 20% que podríamos considerar graves. Pensamos en homicidios o asesinatos y, contra lo que se pueda pensar, cuanto más grave es el delito, la justicia restaurativa tiene mayor virtualidad porque las víctimas necesitan una mayor reparación. Los tiempos en estos casos suelen ser diferentes. Con delitos de sangre, como los encuentros restaurativos en Nanclares -entre miembros de ETA y víctimas de atentados-, se ve que hacen falta periodos muy amplios tanto para la víctima, para hacer su camino personal y dejar de serlo, como por el victimario, para responsabilizarse del acto.

Al margen de los encuentros de Nanclares, ¿qué tipo de experiencias han tenido?

-No ha habido en casos de delitos de sangre, pero sí en violentos, en los que se han dado lesiones importantes por riñas tumultuarias de noche. Se producen daños físicos y miedos importantes, victimizaciones en la gente que luego tiene que volver a salir por su ciudad. En estos casos es donde realmente la justicia restaurativa tiene el mayor campo, porque atiende esas necesidades a las que no llega la justicia ordinaria. Y siempre con las garantías de que sea la víctima la que dirige el proceso. Además, estos procesos permiten un mayor grado de reinserción del culpable porque le facilitan procesos de reflexión, de responsabilización del acto, reparación a la víctima y, sobre todo, le canaliza para que luego pueda reintegrarse en la comunidad, que es lo que falla en el sistema penitenciario. También se logra una menor reincidencia y creo que favorece una sociedad más justa y segura. Evita mucho conflicto. Víctima, victimario y comunidad pierden cuando hay un delito y la idea es que los tres vuelvan a ganar en la manera en que decida, sobre todo, la víctima al ser reparada.

¿Podría poner un ejemplo concreto?

-Una noche de San Sebastián en Donostia, una chica salió con su novio durante la Tamborrada y, dentro de un bar, una persona que había consumido estupefacientes le agredió en la cabeza con una baqueta hasta provocarle lesiones. En el sistema tradicional de justicia, esas personas no se enteraron de qué pasó con el agresor después de los hechos. Y resulta que era un chaval que, cuando le llega la sentencia tres años después, ya tenía pareja estable y había dejado el consumo de drogas. Estaba rehabilitado. Por su parte, la pareja ya no salía de noche porque les había supuesto una victimización ante la falta de información sobre el paradero del agresor. Entonces, intervino el servicio de mediación intrajudicial. Al principio, no querían saber nada, ni reunirse. Pero, finalmente, el proceso permitió que la pareja se quitara el miedo a salir de noche porque vieron que, en el momento de los hechos, esa persona estaba en un momento puntual de consumo de droga.

¿Y qué ocurrió con el agresor? ¿Cómo reaccionó?

-Le permitió responsabilizarse, le reparó, hizo el pago de la indemnización y, sobre todo, pudo contar a la pareja cuál era su proceso y cómo ya estaba en otra vía para que no le volviese a pasar. Por tanto, el victimario pudo rehacer su vida, con una rebaja en la condena, mientras que las víctimas recuperaron su vida, ya sin miedo, y cobraron la indemnización, que igual no la hubieran recuperado si en la justicia ordinaria el agresor hubiese dicho que es insolvente. Si se hubiera aplicado el sistema normal habrían perdido todas las partes.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902