Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

El beso menos deseado de Beñat Intxausti

ENFERMEDAD | Una mononucleosis tumba al vizcaino, que no se pone plazos para su regreso al asfalto

Miércoles, 9 de Marzo de 2016 - Actualizado a las 06:09h

Beñat Intxausti.

Beñat Intxausti. (Foto: N.G.)

Galería Noticia

Beñat Intxausti.

donostia- Acabó Beñat Intxausti la Vuelta a la Comunidad Valenciana con una sonrisa bordándole el rostro y un par de besos en la mejilla. Símbolo de su tercer lugar en el podio. Aquel fue el último festejo del vizcaino, al que el cuerpo le negó días después. “Estaba sin fuerzas, con el cuerpo cansado. Al principio, tenía los síntomas de un resfriado fuerte”, expone Intxausti, al que tardaron en detectarle el mal, comúnmente conocido como la enfermedad del beso, porque su sintomatología se camufla con facilidad con dolencias como la gripe o las anginas. “De hecho, tuve las amígdalas muy inflamadas, con pus”, dice Intxausti, que tuvo que renunciar a la Vuelta a Andalucía porque el cuerpo se le había ahuecado. Vacío. Sin fuerza. Era 15 de febrero. Durante esos días desconocía el ciclista que estaba incubando un virus que barre el organismo y que en su recorrido inflama órganos como el bazo y el hígado. Intxausti no respondía al tratamiento contra la gripe. “Tenía fiebre. No me podía poner de pie. No mejoraba”. A falta de un diagnóstico certero, la dolencia física se instaló en su mente.

Una semana después de que dijera no a Andalucía, el 23 de febrero, unas analíticas especiales le detectaron la enfermedad. Mononucleosis. La enfermedad del beso. “El médico del equipo ya lo sospechaba y una vez que me lo confirmaron, me quedé más tranquilo”, explica Beñat Intxausti. La mononucleosis no tiene un medicamento que la combata. Su cura es el tiempo. “Solo se cura con reposo, descanso, paciencia y tranquilidad”, enfatiza Intxausti. El virus que la causa decide cuándo abandonar el organismo que coloniza. Como viene se va. “No hay una fecha o un plazo exacto de recuperación, pero me dijeron que el virus suele estar entre un mes y cuarenta días en el cuerpo”, agrega el corredor, que tuvo que tacharse de la Strade Bianche y la Tirreno-Adriático, dos de sus puntos de apoyo antes de encarar la Vuelta al País Vasco, carrera a la que desconoce si podrá llegar.

De momento, Intxausti, apoyado en la prudencia, no piensa ni a medio ni a largo plazo. Aquí y ahora es su lema. “Lo importante es recuperarme del todo. No miro al calendario. Volveré cuando pueda hacerlo, cuando el cuerpo responda”. En ese proceso, Intxausti, monitorizado semanalmente mediante analíticas, se someterá hoy a una ecografía para determinar el estado del bazo y el hígado. La debilidad le impide subirse a la bicicleta para entrenar y competir, “algo que llegará cuando tenga que ser. Paso a paso”, sugiere el vizcaino agarrado por la mononucleosis. El peor de los besos. El menos deseado. - C. Ortuzar


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902