Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
sociedad

Una pesadilla de seis años y 70 millones de euros

La Diputación encauza la construcción de la variante que une el puerto de Deskarga con Bergara;un tramo de solo 4,2 kilómetros que se terminará para a finales de 2018 tras la suspensión de las obras por parte del anterior Ejecutivo foral.

Un reportaje de Mikel Mujika. Fotografía Javi Colmenero/Gorka Estrada - Domingo, 28 de Febrero de 2016 - Actualizado a las 06:14h

Galería Noticia

Estamos hablando de un trazado de 4,2 kilómetros. El desdoblamiento de la GI-632 desde el puerto de Deskarga hasta Bergara, que ya se ha convertido en una pesadilla para muchos guipuzcoanos. Su construcción puso contra las cuerdas a la anterior diputada de Infraestructuras Viarias, Larraitz Ugarte, quebrando su discurso de cero sobrecostes en carreteras.

La obra, plagada de polémica y sobresaltos, incluido un accidente mortal de un trabajador de Lasarte-Oria en septiembre de 2013, se completará a finales de 2018 después de que el anterior Ejecutivo suspendiese las obras unilateralmente dejándolas a medias. La licitación de los trabajos pendientes está ya ultimándose y el nuevo Gobierno foral prevé que se retomen antes de fin de año. Entre medias, casi dos años en blanco.

La suspensión unilateral de las obras fue una decisión sorprendente que solo se había vivido diez años antes en Gipuzkoa con la variante de Pasaia, en 2005;y tuvo lamentables consecuencias en forma de sobrecoste y demora. Pero Deskarga ya superará el récord de retraso de esa carretera (25 meses) y también de Etzegarate (20 meses).

La obra se adjudicó en diciembre de 2012 y si todo va bien se culminará a finales de 2018. Serán seis años en total. 32 meses más de lo inicialmente previsto, ya que la carretera debió ser entregada a la Diputación el 28 de febrero de 2015 y tenía que estar funcionando el 1 de abril.

Pero no solo es cuestión de tiempo, porque la obra se adjudicó por un importe de 48,4 millones de euros y va a costar finalmente más de 70. Podría llegar incluso a los 77, en el peor de los casos. Es lo que arrojaría la suma de los 33 millones que la Diputación calcula que costarán las obras pendientes y los 44 millones ya gastados en pagar al anterior constructor, elaborar un nuevo proyecto y estabilizar el talud que se cayó en julio de 2014.

el día dEl 20 de octubre de 2014 supuso un antes y un después para una obra que ya venía marcada por la tragedia. Un trabajador había fallecido de forma dramática un año antes después de despeñarse con un camión por una ladera. Su caso está pendiente de juicio aún. La Inspección de Trabajo determinó que en el siniestro concurrían “indicios de criminalidad” y calificó de “muy grave” el incumplimiento de las medidas de seguridad que desembocaron en la muerte del trabajador.

Aquel 20 de octubre, Ugarte se vistió casco y botas y presentó en la propia obra un nuevo sistema de fichaje para los trabajadores. Respondía así a la denuncia realizada por el sindicato ELA, que llevaba tiempo criticando el exceso de horas de trabajo y la falta de medidas de seguridad. Ugarte dijo aquel día que confiaba en bajar con su coche por aquella carretera en abril de 2015. Nada más lejos de la realidad.

Solo un día después de su puesta en escena, los responsables de la obra comunicaron a gran parte de la obreros, la mayoría empleados de las empresas subcontratadas que se dedicaban al movimiento de tierras, que se retiraran de la obra hasta nuevo aviso. Eran unas 150 personas que se quedaban sin trabajo de la noche a la mañana.

Se abrió un periodo de incertidumbre y polémica. Este periódico se hizo eco del parón de las obras, negado hasta la saciedad por la diputada, que llegó a acusar a NOTICIAS DE GIPUZKOA de inventarse la noticia.

rejonazo para antzibar Pero el parón era real y supuso un rejonazo de muerte para una reputada empresa de la construcción del territorio, Antzibar, con 30 años de historia. Ese mismo diciembre, debido a la falta de trabajo al quedarse varios de sus trabajadores fuera de Deskarga (formaba parte de la UTE Lapatza junto con Moyua), la compañía de Azpeitia tuvo que presentar un ERE para permitir la marcha de una decena de obreros que aceptaron la propuesta de salida voluntaria. No había trabajo para todos. Un año después, el pasado diciembre, Antzibar anunció el cierre y dejó en la calle a sus 33 trabajadores.

Entre tanto, a comienzos de 2015 la propia Larraitz Ugarte seguía negando la mayor, acusando a este periódico de mentir, aunque en las Juntas Generales, en una intervención forzada por la oposición a raíz de las sucesivas informaciones de NOTICIAS DE GIPUZKOA, sí admitió una “ralentización” de las obras debido a “movimientos sísmicos provenientes de Bizkaia”. Dijo que estos habían provocado desprendimientos del terreno.

Obsesionada en negar la palabra sobrecostes y admitir que la obra se estaba disparando de precio, Ugarte continuó hasta el 19 de febrero de 2015, hace ahora un año;ese día por la tarde emitió un inesperado comunicado en el que anunció la suspensión de las obras debido al sobrecoste. Se había perdido un tiempo de oro con la obra prácticamente parada desde octubre y solo la construcción de algunos viaductos en marcha.

Ugarte insistió en que el “proyecto era inejecutable”, aunque dos meses antes decía que pronto iba a bajar en coche por ahí y negaba el parón en las obras. La diputada calificó la decisión de “difícil y excepcional”. Se escudó en que las modificaciones que requería el proyecto anterior iban a superar el 10% de desvío presupuestario que permitía la Ley de Contratos Públicos modificada en 2011, pero la realidad se impuso cuando los técnicos de la obra admitieron poco después que a finales de 2014 ya se había constatado un sobrecoste de, al menos, 16 millones de euros. Era más del 33%.

nueva etapaLa suspensión de estas obras se instaló como telón de fondo en la campaña electoral de cara a las elecciones municipales y forales de mayo de 2015. El PNV enarboló la bandera de retomar cuanto antes la obra de Deskarga y la situó entre sus prioridades, al tiempo que criticó la “incapacidad de gestión de Bildu”. Su primera actuación fue estabilizar un talud que amenazaba a los conductores de la GI-632 entre Antzuola y Bergara y que llevaba derrumbado desde julio de 2014. Estas obras han concluido esta semana. El próximo paso ahora será licitar las obras pendientes. Actualmente se están redactando los pliegos y se espera que las máquinas comiencen a trabajar antes de final de año.

Esta última gran obra supondrá la culminación de la denominada rotonda de Gipuzkoa, que dotará al territorio de un sistema viario que posibilita que todas las localidades tengan una vía de alta capacidad a menos de 15 kilómetros de distancia. Además, permitirá completar el tramo entre Beasain y Bergara en un espacio de unos 15 minutos, cuando actualmente se tardan casi 25. Pero eso será dentro de tres años.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902