Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

Oxígeno en plena deriva

TRIUNFO SUFRIDO | Una Real penosa se impone a un Betis todavía peor gracias a dos goles en jugadas esporádicas de Xabi Prieto e Iñigo Martínez

Domingo, 31 de Enero de 2016 - Actualizado a las 06:15h

Xabi Prieto celebra el tanto que anotó ayer al Betis, que adelantó a la Real frente a los verdiblancos.

Xabi Prieto celebra el tanto que anotó ayer al Betis, que adelantó a la Real frente a los verdiblancos. (Foto: Ruben Plaza)

Galería Noticia

Xabi Prieto celebra el tanto que anotó ayer al Betis, que adelantó a la Real frente a los verdiblancos.Iñigo Martínez celebra su gol, el segundo del partido, junto a Aritz Elustondo, anoche en Anoeta.

El tema es el siguiente. Aunque fallara en el gol, ¿cómo van a convencer a Iñigo, el futbolista más importante con diferencia del actual plantel txuri-urdin, para que renueve si el único argumento que tienen para hacerlo es pagarle la mayor cantidad de dinero posible? Por lo demás, e insisto, aunque se equivocara en la jugada del tanto bético, ¿cómo va a querer seguir un futbolista con nivel internacional en un equipo a la deriva, irreconocible, que no juega a nada, que es miedoso y al que le acechan las dudas cada vez que no le salen las cosas? Algo que sucede degraciadamente en demasiadas ocasiones en los últimos tres años. El resumen de ayer es que la Real firmó un partido lamentable, de los más pobres de la campaña, pero consiguió llevarse la victoria ante un Betis que se va a lamentar durante mucho tiempo de los puntos que se dejó en Anoeta. De eso y del penalti escandaloso que Prieto Iglesias no señaló por falta de Illarra a Ceballos y que hubiera podido suponer el 2-2.

Lo venimos diciendo, la Real no da para más. Esta es la versión auténtica de una plantilla lastrada por las bajas y por las dudas que le han convertido en un firme candidato a luchar por la permanencia. El relevo en el banquillo ha cambiado la forma de jugar de los realistas, pero Eusebio no ha podido variar la dinámica perdedora y deprimente de un plantel decadente que exige un lavado de cara sin miramientos el próximo verano. La limpia tiene que ser de órdago. Lo malo es que todos sabemos quién va a ser el encargado de hacerlo.

Anoeta, que tiró de su equipo cuando se arrastraba en la segunda parte, fue tajante y pitó al principio y al final del choque. Se han cargado la ilusión de la parroquia más paciente y comprensiva de la Liga. Enhorabuena, mira que era difícil.

oyarzabal, la novedadEusebio se decidió por dar entrada a Mikel González, Rubén Pardo y Oyarzabal, por lo que los señalados de la hecatombe de Gijón fueron Zaldua, Markel y Bruma. Tampoco tenía mucho más y era necesario introducir algún cambio dado el ridículo que protagonizaron el viernes ante el Sporting.

El fútbol tiene estas cosas. Los realistas, en plena psicosis y depresión tras volver a coquetear con los puestos de descenso, sellaron la que fue una de las peores primeras partes de la temporada. Sin garra, ni rumbo, desorganizados y poco inspirados, los blanquiazules no consiguieron llevar el peso del juego ni imponerse a un pobre Betis que ofreció una imagen lamentable.

La diferencia con otras tardes, sobre todo con la del Deportivo, es que la Real generó dos ocasiones de gol y las dos acabaron con el balón en las redes. En el minuto 17, una buena pared entre Héctor y Oyarzabal la culminó el primero con un centro espléndido que Xabi Prieto cabeceó a la red al picar el balón.

Llama la atención que el vallisoletano pusiera el servicio con mucho más tino y sentido que sus predecesores, y que el capitán, con la envergadura que tiene y la facilidad que demuestra peinando los saques de portería, debería acreditar un mínimo de cinco dianas de esta factura por temporada. Sin que los donostiarras mejoraran con la ventaja, a balón parado y en el minuto 33, Pardo sacó con precisión una falta escorada e Iñigo, escandalosamente solo, anotó el segundo con otro buen testarazo.

Sin fútbol, sin nada a destacar, los realistas se fueron al descanso con un goloso 2-0 frente a un Betis que confirmó que, pese a las bajas y a su déficit de competitividad, resulta casi imposible imaginar que puedan correr peligro de perder la categoría. ¿Por qué? Porque el nivel de la parte baja de la tabla es paupérrimo. Y no hay más. No busquen méritos inmerecidos. Esta Real sufriría como el que más en una Liga mucho más igualada como las de hace diez años.

Lo más decepcionante de todo en el primer acto fue que la Real no demostró tener el orgullo herido tras lo sucedido en Asturias y que, con sus centrocampistas más constructivos, no fue capaz de generar el fútbol que todos aguardamos desde la llegada de un entrenador del perfil Barcelona como Eusebio.

la Real bajó su rendimientoEn la reanudación, el equipo vasco no tardó en acreditar que su reacción tenía fallo. A los cinco minutos, Iñigo Martínez se comió un servicio al recién entrado Van Wolfswinkel y el centro de este lo aprovechó a placer Rubén Castro. El guion estaba claro, Anoeta se preparó a sufrir como tantas otras veces desde hace demasiado tiempo. La confirmación llegó solo tres minutos después, cuando Mikel salvó bajo palos un remate del espigado holandés.

La segunda mitad fue penosa. Los realistas no dispararon a puerta hasta que, casi al final, Jonathas, o la sombra de sí mismo, lanzó un chut cruzado sin veneno. En el ambiente se respiraba la tragedia, pero el colegiado, que tanto le ha quitado a la Real en las últimas semanas, no castigó una falta tan flagrante como innecesaria de Illarra a Ceballos. Los guipuzcoanos estaban fatal y el Betis no consiguió igualar, lo que pone en evidencia su baja calidad. Van Wolsfswinkel, tras una salida patética de Rulli, y Bruno dispusieron de sus dos únicas opciones, pero no fueron capaces de encontrar portería.

Tres puntos de oro para una Real a la deriva que no encuentra sentido a nada de lo que hace. Sale a los campos a verlas venir;si tiene suerte como ayer, gana, y si no, pues pierde o hace el ridículo como en Gijón. Así es este equipo, que se ha convertido con diferencia en la gran decepción de la Liga. Pero tranquilos, que aquí no pasa nada. En los despachos del club siguen aparentemente encantados pese a la penosa campaña del equipo. Eso sí, Anoeta cada vez está más vacío.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902