Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
Iñaki Goenaga presidente de enba

“Estamos dispuestos a trabajar, pero la sociedad también tiene que decidirse a invertir en nosotros”

El presidente de Enba reconoce que “no hemos sabido darle la vuelta” al problema del relevo generacional, que pone en peligro la continuidad en la actividad agroganadera

Maialen Mariscal Ainara Garcia - Domingo, 31 de Enero de 2016 - Actualizado a las 06:15h

Iñaki Goenaga

Galería Noticia

Iñaki Goenaga

donostia- El sindicato agrario Enba celebra hoy en Urnieta su asamblea anual en la que, de modo distendido, se tratarán los principales problemas del sector y se ofrecerán datos sobre su situación, que este año parece más calmada. El presidente de la organización, Iñaki Goenaga, ofrece una mirada general de una actividad profundamente enraizada en el territorio vasco.

Este año la cuestión principal que se plantea en la Asamblea Anual de Enba es la falta de relevo generacional, al igual que ya ocurriera el pasado año. ¿En estos doce meses no se ha avanzado en la solución a este problema?

-Después de trabajar este asunto durante todo 2015, comprobamos que la problemática no solo no se ha solucionado, sino que se ha agravado. No somos capaces de darle la vuelta y no culpo a nadie, lo importante es seguir insistiendo y analizar la situación entre todos, empezando por nosotros mismos, los baserritarras, con el objetivo de hallar la manera de ver algún cambio.

¿Con qué obstáculos se enfrentan para lograr el deseado cambio de tendencia?

-Recientemente hemos celebrado unas jornadas en Zaldibia para estudiar desde casa cuál es la situación y cómo enderezarla, pero no sabemos cómo acertar. Todos, tanto la Administración como nosotros mismos, tenemos claro que hay que actuar, pero todavía no hemos encontrado el camino para conseguir que la edad media de 58 años que actualmente tiene el sector en la CAV disminuya. En este sentido, he de decir que las instituciones vascas cada vez destinan más ayudas a promocionar la presencia de jóvenes agroganaderos porque también son conscientes de que existe un problema, pero no parece dar resultado. Ha quedado de manifiesto que la solución no va a venir de la noche a la mañana.

La falta de relevo generacional puede estar relacionada con una pérdida constante de explotaciones agroganaderas. ¿Se puede frenar esta evolución negativa?

-De momento todo indica que va a seguir. Tiene relación con la ausencia de jóvenes, pero también con la rentabilidad de las explotaciones. Hace años se podía vivir con 15 vacas o con 50 ovejas, pero hoy día eso no es posible, y aún quedan casos aunque cada vez sean menos.

¿Esas explotaciones a las que se refiere están abocadas al fracaso?

-Existe una solución que pasa por constituirse en cooperativas, y que se ha aplicado en Álava con unos muy buenos resultados. Sin embargo, en Gipuzkoa, y aunque se ha intentado y es una medida que se ha fomentado mucho desde todos los foros, no funciona. Es curioso que ocurra aquí, que es la cuna del cooperativismo en la industria, pero igual por nuestra forma de ser en el caso del agro el cooperativismo no termina de implantarse.

Ante la escasez de resultados de esta medida ¿Enba estudia alguna alternativa?

-Los caseríos que se abandonan dejan tierras libres, y nosotros hemos optado por arrendar esos terrenos. En Gipuzkoa está claro que no se puede comprar porque los precios están altísimos, pero sí se puede arrendar a explotaciones que ya existen y que de esta manera pueden ampliarse y ganar capacidad productiva. Nuestra labor es hablar con vecinos y llegar a acuerdos con ellos para facilitar el tránsito de un propietario a un agricultor o ganadero arrendatario.

Quizá sea una fórmula válida para convencer a los hijos de los actuales baserritarras para que continúen con la actividad.

-De momento, tampoco esto funciona porque ninguno se ha interesado por esta posibilidad.

Otra cuestión que levantó la polémica durante el pasado año y que será recordada por muchos es la eliminación de las cuotas lácteas y la posterior crisis desatada, pero parece que las aguas vuelven a su cauce. ¿Problema solucionado?

-En Euskal Herria las cosas se han hecho bien. Los ganaderos tenemos constituida una cooperativa, Kaiku, que la integramos alrededor de 400 ganaderos de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra, tras la fusión de Copeleche de Navarra e Iparlat de Gipuzkoa. Además, tenemos una representación del 45% en Iparlat, suficiente para que nuestra opinión sea tenida en cuenta. En estos momentos y con este modelo, en España somos envidiables. Vendrán más problemas y algún día nos tocará, pero de momento nos hemos salvado gracias a un sistema que envidian.

¿Cree que es una idea exportable?

-Quienes quieran llegar a nuestra situación deben tener muy en cuenta que en el trayecto hemos sufrido mucho. Cuando los precios eran altos y no había tanta cantidad de leche, algunos de nuestros socios salieron de la cooperativa. En un momento en que todos sacaban provecho, nosotros optamos por aguantar el tirón y mantener los precios. Pero ha dado buenos resultados, y parece que hemos acertado.

Otra de las cuestiones que preocupan en el sector es la última reforma de la Política Agraria Comunitaria PAC. ¿Cómo afecta a los baserritarras?

-El principal cambio es que las ayudas ya no se darán por unidades de producción, por cabezas, sino por hectáreas. Europa ha decidido que lo importante es el mantenimiento del medio natural y del territorio, y por lo tanto primará la hectárea. Aunque en algunos países este tránsito ya está completado, aquí todavía tenemos un sistema intermedio para que el cambio sea menos traumático e incida menos en agricultores y ganaderos.

¿Los problemas que plantea este nuevo sistema son económicos?

-Uno de ellos se refiere a la distribución del territorio. Europa ha dividido el Estado en 51 regiones y unas 200 comarcas en función de la orientación productiva, y ahora tenemos un lío monumental porque ninguno sabemos dónde estamos. En cuanto a las ayudas económicas, ahora los baserritarras han recibido una notificación en la que se les comunica la asignación que provisionalmente tendrán tanto este año como en 2017, 2018 y 2019, y se ha comprobado que los descensos pueden llegar a un máximo del 30%.

¿Qué otros cambios plantea?

-Hay una serie de personas que antes cobraba sin tener actividad por múltiples razones, como que se habían jubilado, o que en el terreno había un campo de golf o incluso un aeropuerto. La PAC ahora establece que como mínimo el 20% de los ingresos tienen que proceder de la actividad agraria, por lo que esos casos quedan fuera. Lo que les interesa es mantener las tierras en buenas condiciones medioambientales para que, aunque no produzcas, ese terreno esté siempre preparado para arrancar la producción. Les da igual que tengas 10 o 50 vacas, no les preocupa la producción porque está asegurada y, si no, se trae de fuera.

¿Existen ayudas suficientes para mantener la actividad agroganadera?

-Existen, pero creo que hay que repensar el sistema para dar a quien más necesita subvenciones pero implicar también a todos para que la situación sea buena. Aunque la Administración quiera invertir millones en el sector, no va a poder hacerlo. Es la sociedad la que se tiene que concienciar y decidir si quiere o no tener un sector primario. Por ejemplo, ¿cuánto supone al año para una persona pagar 20 céntimos más el litro de leche? Pues con ese esfuerzo salvaríamos para unos años Gipuzkoa. Nosotros estamos dispuestos a trabajar, pero la sociedad tiene que estar dispuesta a invertir en nosotros.

La innovación es una palabra inevitable al hablar de actividad empresarial. ¿Se aplica también en el primer sector?

-Sin duda, no se puede comparar lo que teníamos hace 30 años con lo que existe ahora. Se ha hecho un avance muy grande, y aun así de puertas afuera parece que no es suficiente. En este caso, yo hago autocrítica porque no hemos sabido vender todo lo que hemos invertido, lo que nos hemos modernizado y lo que ha evolucionado el sector.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902