Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

Una manita vergonzosa

escandaloso el sporting, segundo peor local hasta la fecha de la liga, goleó a una patética real que cometió errores impropios de primera

Sábado, 23 de Enero de 2016 - Actualizado a las 06:11h

Jonathas se intenta llevar el balón de tacón ante la presión de Meré e Isma López.

Jonathas se intenta llevar el balón de tacón ante la presión de Meré e Isma López. (Foto: Efe)

Galería Noticia

Jonathas se intenta llevar el balón de tacón ante la presión de Meré e Isma López.El goleador del Sporting de Gijón Sanabria marca uno de los tres goles que hizo ayer, ante Aritz Elustondo. Foto: Efe

La Real volvió a dar pena ayer por la noche. El equipo realista avergonzó de nuevo a su hinchada con una actuación patética e inaceptable en la tierra santa de El Molinón. Ya no respetan ni los templos sagrados de la historia del club. En el mismo verde donde Zamora hizo felices a miles de corazones txuri-urdin en 1981, la plantilla más cara de sus más de 100 años de leyenda mancilló su escudo tras encajar una manita por parte de un Sporting al que le bastó con apretar los dientes a base de garra, corazón y casta para sacarle los colores.

Ha llegado la hora de decir ya basta. No puede valer la excusa de que los blanquiazules viajaran ayer con siete importantes bajas a Gijón. Enfrente tenía a un equipo que no ha podido fichar en los dos últimos años, que no ha tenido más remedio que subir a canteranos sin que estuviesen formados porque no tenían más. La mejor demostración es que se llevaron uno de los disgustos del verano cuando la LFP le impidió la cesión de Raúl Navas. Este es el conjunto que ayer barrió a unos soldaditos de plomo realistas que se han convertido en una fábrica de disgustos. Cuando su gente se agarra a un clavo ardiendo para creer en una leve mejoría, no tardan en volver a pifiarla con una hecatombe dramática como la de ayer.

Sí, es cierto que el proyecto liderado por este Consejo nació de cara desde que en el verano de 2009 surgiera de la cantera un niño de oro como Griezmann. Su remontada fue espectacular y, guiados por la estrella francesa, pasaron de jugar en El Ejido a disputar la Champions en Old Trafford en 2012. A partir de ese momento, desgraciadamente, el Consejo no ha parado de tomar decisiones equivocadas. Y debe asumirlo. Este proyecto lleva tiempo languideciendo sin el duende y la flor que sí tenía Montanier. Aperribay ha perdido mucho tiempo con su batalla por la remodelación de Anoeta y no se ha dado cuenta de que se le ha torcido el invento deportivo. Sí, contará con el respaldo masivo de las acciones, pero en un club de fútbol todos sabemos que no son una fuente fiable para constatar el apoyo de su pacífica, tranquila y paciente parroquia. Y cada vez son más los que piensan que esta institución necesita un borrón y cuenta nueva.

Uno de los aspectos que más han desgastado al presidente, que también ha hecho muchas cosas bien a lo largo de sus mandatos, es su defensa incondicional, a ultranza y repetida hasta la extenuación en todas sus comparecencias públicas de Loren. Solo hay dos directores deportivos más longevos en Primera, que son Felipe Miñambres y Monchi, tan queridos como respetados en sus clubes.

En Anoeta cada vez son menos o parecen estar escondidos debajo de las piedras los que confían en que Loren vuelva a edificar una apuesta ilusionante y capaz de hacer soñar a su afición. El caso ha llegado hasta el extremo de que la mayoría afirma que para volver a traer otra medianía es mejor no volver a salir al mercado. No pasa nada, ha logrado cosas importantes, pero lleva dos años repitiendo en pretemporada que su plantel está obligado a luchar por ir a Europa y aquí nos tiene otra vez, rezando por no volver al infierno de Segunda. Veo pocas cosas más sinceras y respetables que asumir la responsabilidad y dimitir como los hombres, si es que de verdad quiere tanto a este equipo.

Y, por último, los jugadores. Los que dicen formar un vestuario único y diferente a los demás. Los que viven como reyes sin que parezca importarles nada de lo que sucede mientras no paran de acumular fracasos. Ellos están por encima del bien y de mal. Se fue Moyes, que no les gustaba, y llegó Eusebio, que como es buena gente, tiene un mensaje conciliador y predica el fútbol de toque, como les gusta a los señoritos, parecen estar mucho más contentos. Eso sí, ahora, con sus sueldos millonarios tampoco son capaces de partirse la cara por el que les ha devuelto el buen rollitoentre semana en Zubieta.

Xabi Prieto dijo hace unas semanas que no iba a tolerar que les acusaran de falta de actitud. Ayer, al término del duelo, y aún sobre el verde, el capitán no tuvo problemas en afirmar que no habían tenido la actitud necesaria. Así van estos, de decepción en decepción hasta el susto final (esperemos que se quede así, recemos por ello).

El Sporting sorprendió en Anoeta a la Real en la segunda jornada de Liga en un encuentro en el que demostró tener las ideas muy claras tácticamente. A nadie se le escapaba en ese momento que los asturianos iban a ser complicados de batir a domicilio, pero que en casa les iba a costar un mundo sacar adelante los partidos. El problema de este equipo txuri-urdin es que la fama de blando le precede. Los rivales ya saben que elevando la dosis de intensidad les puede valer para noquearle pese a que, probablemente, casi todos son conscientes de que cuentan con, en teoría, menor potencial en su plantilla.

El Sporting saltó al campo con el propósito de presionar arriba e intentar ganar todas las disputas para tratar de amedrentar a los guipuzcoanos. Lo que seguro que no esperaban es que su plan iba a salir tan bien casi desde el pitido inicial ni que se iban a encontrar con unas facilidades impropias de Primera División por parte de una defensa visitante irreconocible.

Durante la semana, los donostiarras habían repetido que era un duelo clave. Imagínense lo que les importaba, que no tardaron ni 14 segundos en encajar el primer tanto en una acción que partió en la banda izquierda local, donde Jony, que destrozó a Zaldua, centró y Rulli, en una pifia monumental, no atrapó el esférico y lo dejó muerto para que Carmona lo empujara a la red. Fue el tanto más madrugador de la historia del conjunto asturiano. Y el Betis solo ha ganado en casa a la Real. Y el Málaga no había marcado ni vencido hasta que apareció la Real... En eso sí que son los mejores, en resucitar a muertos. La leyenda del equipo aspirina ya empieza a cansar y es dolorosa.

En los primeros compases los rojiblancos se llevaron todos los duelos individuales y a los nueve, Jony volvió a centrar desde su flanco, la pelota tocó en Zaldua antes de que Carmona cabeceara en el área pequeña, equivocadamente marcado por detrás por Héctor, y Ndi solo tuvo que desviarla a las mallas.

Con la Real dando lástima, grogui, sin capacidad de reacción y con una defensa blanda como la mantequilla, Jony y Sanabria rozaron el tercero. Iñigo cometió un penalti en un absurdo agarrón, y Meré derribó con claridad desde el suelo a Vela en su área, pero Fernández Borbalán prefirió mirar para otro lado. El mexicano fue el único que se salvó al generar algo de peligro en casi todas sus intervenciones. Tras una volea fallida, llegó la acción del 2-1, que tuvo su origen en un doble penalti a Aritz e Iñigo por agarrón y que culminó el maya con el beasaindarra tirado en el suelo en la línea de gol asturiana doliéndose tras golpearse con el poste. Los sportinguistas protestaron sin razón.

Pero como esta Real lo desperdicia casi todo, así le va, casi en la última jugada del primer tiempo, un error garrafal de los centrales y una maniobra afortunada de Sanabria con dos toques con su espalda, acabó en el tercer gol rojiblanco. El definitivo.

En la reanudación, Eusebio sacó a Oyarzabal, el único jugador ofensivo que tenía en el banco y cambió de sistema para darle toda la banda a Héctor, que no dio abasto, sobre todo en defensa. Tras otra posible pena máxima a Vela, llegó una contra local que Sanabria mandó fuera a puerta vacía. Jonathas falló un gol imposible en el área pequeña y a renglón seguido, en una acción en la que Rulli pudo hacer más, Sanabria firmó el cuatro.

A partir de ahí, los realistas bajaron los brazos, algo que todavía resultó más hiriente, y se dejaron llevar sin dignidad y honor hasta que el paraguayo cerró la manita después de romperle la cintura a Mikel.

Cuando crees que es imposible, que se ha tocado fondo y que este proyecto solo puede ir hacia arriba, parece que siempre aparece este equipo para amargarnos y convencernos de que aún lo puede hacer peor. El peligro de tragedia es real. Este club necesita abrir las ventanas y oxigenarse...


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902